La expresión "eso sí, sin franceses" en una columna de Mariano Rajoy ha provocado críticas del Gobierno español, la clase política francesa y miembros del Ejecutivo galo, que la califican de racista. El expresidente sostiene que sus palabras se han sacado de contexto.
Una frase de apenas cuatro palabras ha desatado una intensa polémica política y mediática en España y Francia a pocos días de la semifinal del Mundial que enfrentará a ambas selecciones. La expresión "eso sí, sin franceses", incluida por el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en una columna publicada en 'El Debate', ha sido interpretada por dirigentes de ambos países como un comentario de carácter racista.
En su artículo, titulado 'Hoy llegó el desquite', el exmandatario del Partido Popular (PP) analizaba la eliminación de Bélgica a manos de La Roja y el próximo enfrentamiento de España con Francia. En el texto describía a la selección francesa como un rival de "altísimo nivel" y un "adversario formidable", antes de introducir la controvertida referencia a un equipo "sin franceses", en aparente alusión al hecho de que muchos de sus jugadores tienen sus raíces en las antiguas colonias galas y a que varios de ellos, como por ejemplo Michael Olise o Marcus Thuram, no nacieron en el país.
Las primeras reacciones llegaron desde el Ejecutivo español. El presidente del Gobierno socialista Pedro Sánchez publicó un mensaje en la red social X en el que afirmó que "España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas", y concluyó con un "que gane el mejor y que pierda el racismo".
Ya el lunes, el portavoz del PP, Borja Sémper, quiso restar importancia a la controversia al asegurar que la expresión era "sarcástica" y que, a diferencia del líder del PSOE, su formación quiere que España gane el martes "aunque juegue peor" que sus contrincantes. "Nosotros, a diferencia del señor Sánchez, queremos que gane España en cualquier forma y formato", ahondó Sémper.
Un comentario "sin mala intención" que desata la polémica
En un principio, desde el entorno del expresidente aseguraron al diario 'El Mundo' que no existía "mala intención" en sus palabras y sostuvieron que la polémica se había sobredimensionado. Según las mismas fuentes, Rajoy considera que se trata de un "tema menor" y no quiere entrar en la confrontación política.
Más tarde, fue el propio expresidente, que lideró el Ejecutivo español entre 2011 y 2018, el que se mostró tajante al asegurar en una declaración a ese mismo medio que "no me voy a poner al nivel de ciertos miembros del Gobierno español".
Desde la izquierda, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, calificó las palabras del exlíder del PP como "xenófobas" y "execrables", al considerar que fomentan un discurso racista. "Condenamos y lamentamos esas declaraciones xenófobas y racistas del señor Mariano Rajoy, que (...) va a pasar a la historia como un racista asqueroso y redomado con declaraciones como esta".
La ministra delegada encargada de la Igualdad entre Mujeres y Hombres y de la Lucha contra la Discriminación de Francia, Aurore Bergé, reaccionó el domingo a través de las redes sociales, afirmando que "estos repetidos desmanes racistas son insoportables. Es hora de que cesen y de que el deporte vuelva a ser deporte: un lugar donde se juzga a las personas por su talento y por ningún otro criterio".
Ese mismo día, el secretario nacional del Partido Comunista Francés, Fabien Roussel, reclamó mediante un mensaje publicado en X que el exmandatario sea "condenado", comparando su artículo de opinión en 'El Debate' con los comentarios racistas vertidos recientemente desde Paraguay por la senadora Celeste Amarilla contra el capitán de los Bleus, Kylian Mbappé.
Por su parte, la Embajada de Francia en España respondió a la controversia recalcando que todos los integrantes de la selección cuentan con la nacionalidad francesa.
En un mensaje publicado en la red social X, precisó que 23 de los 26 convocados nacieron en Francia y que solo tres lo hicieron en el extranjero: Brice Samba, nacido en la República Democrática del Congo, así como los ya mencionados Olise y Thuram, nacidos en Reino Unido e Italia, respectivamente. Todos ellos, no obstante, son ciudadanos franceses.
La diversidad, una de las señas de identidad de La Roja
Se da la circunstancia de que para España juega Aymeric Laporte, nacido en la ciudad francesa de Agen. Además, otro habitual en las convocatorias de La Roja en los últimos años, si bien no fue finalmente incluido por Luis de la Fuente en su convocatoria para el Mundial 2026, Robin Le Normand, también nació en suelo francés; en su caso, en la localidad de Pabu.
Además, dos de las estrellas del combinado nacional español, Lamine Yamal y Nico Williams, tienen raíces africanas. En el caso de Yamal, que nació en la localidad de Esplugas de Llobregat, su padre es de origen marroquí y su madre, ecuatoguineana. En cuanto a Williams, nacido en Pamplona, sus progenitores son de Ghana, país para el que juega su hermano, Iñaki Williams.
De hecho, en total, en la presente edición del torneo hasta 11 jugadores, así como tres entrenadores nacidos en España, han participado en el Mundial de la FIFA defendiendo los colores de otra selección.