El Gobierno británico anunció el jueves la aprobación de una ley para nacionalizar British Steel, hasta ahora propiedad del grupo chino Jingye, y proteger la capacidad siderúrgica del país tras la decisión de cerrar sus altos hornos.
China ha condenado la decisión del Reino Unido de nacionalizar British Steel, asegurando que "se opone firmemente y está profundamente insatisfecha con la decisión del Gobierno británico" y advirtiendo de que la medida ha minado la confianza de las empresas chinas a la hora de invertir en el país, según informó este viernes el Ministerio de Comercio chino.
El jueves, el Gobierno británico anunció que asumiría el control público de la empresa, que acumula pérdidas, para proteger los empleos y salvaguardar una "capacidad nacional vital".
El Gobierno británico asumió el control operativo de las instalaciones de British Steel en Scunthorpe en 2025, después de que Jingye barajase cerrar los altos hornos de la planta. Sin embargo, el grupo chino mantuvo la propiedad de la empresa, lo que limitó la capacidad del Gobierno para decidir su futuro.
En un comunicado publicado el viernes (fuente en inglés), el Ministerio de Comercio de China afirmó: "British Steel había acumulado pérdidas durante años antes de su adquisición por Jingye. Tras la compra, Jingye inyectó un capital considerable en la empresa, con lo que mantuvo su funcionamiento y preservó los empleos".
El ministerio acusó al Reino Unido de ignorar la contribución de Jingye a la economía y a la sociedad británicas y de recurrir a la seguridad nacional para justificar la intervención y nacionalización de la empresa.
Añadió: "La parte china insta al Gobierno británico a respetar las normas internacionales pertinentes, cumplir de manera efectiva sus obligaciones en virtud del acuerdo de protección de inversiones entre China y el Reino Unido, tratar con justicia e imparcialidad a las empresas con capital chino en el país y proteger plenamente sus derechos e intereses legítimos".
El ministerio señaló que seguiría de cerca la evolución de la situación, respaldaría a las empresas que busquen defender sus derechos por la vía judicial y "tomará medidas firmes para salvaguardar decididamente los intereses de las empresas chinas".
El jueves, el Departamento de Negocios y Comercio del Reino Unido aseguró que la toma de control permitirá salvar miles de empleos y proteger el interés nacional, al garantizar la producción interna de acero para grandes proyectos de construcción y para la industria de defensa.
El secretario de Negocios, Peter Kyle, afirmó en un comunicado: "British Steel pertenece ahora al pueblo británico y nuestro objetivo está puesto en el futuro, estabilizar la empresa, apoyar a las comunidades que dependen de ella y construir un sector siderúrgico sostenible, competitivo y descarbonizado para los próximos años".
Se llevará a cabo una evaluación independiente para determinar si Jingye recibirá una compensación.
Los hornos de Scunthorpe son los últimos del Reino Unido capaces de producir acero virgen a partir de materias primas.
British Steel y sus empresas predecesoras llevan produciendo acero en Scunthorpe desde hace más de 130 años, sobre la base del desarrollo en el Reino Unido de tecnologías siderúrgicas mejoradas durante la Revolución Industrial. La planta emplea actualmente a unas 2.700 personas.
Jingye adquirió British Steel en 2020 y asegura que ha invertido más de 1.200 millones de libras (1.400 millones de euros) para mantener la planta en funcionamiento pese a la "inestabilidad constante en la producción".