EventsEventos
Loader

Find Us

InstagramFlipboardLinkedin
Apple storeGoogle Play store
PUBLICIDAD

La condena a una activista polaca de una organización que ayuda a abortar a mujeres ucranianas

Manifestantes defensoras del derecho al aborto en una manifestación en Varsovia en 2022.
Manifestantes defensoras del derecho al aborto en una manifestación en Varsovia en 2022. Derechos de autor ASSOCIATED PRESS
Derechos de autor ASSOCIATED PRESS
Por Saskia O'Donoghue
Compartir esta noticiaComentarios
Compartir esta noticiaClose Button

A principios de este mes, un tribunal de Varsovia declaró a Justina Widrzyńska culpable de colaborar en un aborto durante la pandemia de COVID-19 condenándola a treinta horas mensuales de servicios a la comunidad durante diez meses.

PUBLICIDAD

Aborto sin Fronteras (AWB) ha ayudado a más de 1800 personas a acceder a una interrupción del embarazo desde el inicio dela guerra de Ucrania, que comenzó hace poco más de un año.

AWB es una iniciativa de seis organizaciones de toda Europa que proporcionan información, apoyo y acceso a píldoras abortivas a quienes lo necesiten, incluidas las mujeres que tienen que viajar al extranjero para la intervención. A menudo esto ha resultado difícil, sobre todo por el limitado acceso al aborto en países vecinos como Polonia.

Amnistía Internacional pide la despenalización del aborto en Polonia

A principios de este mes, un tribunal de Varsovia declaró a la activista Justina Widrzyńska culpable de colaborar en un aborto durante la pandemia de COVID-19, condenándola a treinta horas mensuales de servicios a la comunidad durante diez meses. Se enfrentaba a una posible pena de hasta tres años de prisión. 

Amnistía Internacional afirma que el juicio de Widrzyńska es el primer caso en Europa en el que se acusa a una activista proaborto de suministrar píldoras abortivas. Desde que fue procesada, la ONG ha pedido que se retiraran los cargos contra ella y que se "despenalizara totalmente" el acceso al aborto en Polonia.

Crucial para ayudar a mujeres ucranianas durante la guerra

Entre los seis miembros de la red de base de AWB se encuentra la organización británica Abortion Support Network (ASN). Sam Smethers, su director general interino, explica lo crucial que ha sido el organismo para ayudar a la población ucraniana asolada por la guerra. Recuerda que los habitantes de este país "se enfrentan a circunstancias extremadamente complejas y difíciles".

Hasta el pasada 24 de febrero, un año después de la invasión rusa de Ucrania, AWB había ayudado a 1814 mujeres a abortar. La mayoría recibieron píldoras abortivas y unas treinta ucranianas recibieron apoyo para viajar a otro país europeo para asegurarse la interrupción del embarazo.

Aunque el aborto es legal en Ucrania hasta las doce semanas de gestación, es mucho más difícil acceder al procedimiento una vez superado ese plazo, y resulta especialmente complicado cuando el país está en  guerra.

AWB colabora con la organización sin ánimo de lucro Women Help Women (Mujeres Ayudan a Mujeres), que cuenta con investigadoras en cuatro continentes y se centra en apoyar el aborto autogestionado, en lugar del quirúrgico, especialmente en lugares donde el proceso está restringido por la ley, la estigmatización o la falta de acceso.

Women Help Women ha ayudado a AWB a suministrar unos cuarenta mil paquetes de píldoras abortivas y cien mil píldoras del día después a organizaciones feministas que operan en Ucrania. 

A muchas de las más de treinta ucranianas a las que se ha ayudado a viajar al extranjero para abortar durante el segundo trimestre de embarazo se les habían diagnosticado anomalías fetales, pero se les había denegado el aborto en Polonia y otros países vecinos.

Un día oscuro para Polonia

El caso de Justina Widrzyńska ha demostrado lo estrictas que son las leyes en Polonia, de mayoría católica. Las autoridades del país han tenido enormes desacuerdos con activistas proaborto, lo que dificulta aún más el acceso al tratamiento de las mujeres ucranianas.

Widrzyńska es una de las fundadoras de Abortion Dream Team -una de las seis organizaciones miembro de AWB- y trabaja como acompañante de mujeres durante los abortos y ofreciendo formación y asesoramiento sobre cómo conseguir una interrupción segura del embarazo.

Lorne Cook/AP
De izquierda a derecha, las integrantes de Abortion Dream Team Kinga Jelinska, Justina Widrzynska y Natalia Broniarczyk en una rueda de prensa del 23 de marzoLorne Cook/AP

Hace dos años la Fiscalía de Varsovia emitió una orden de registro y confiscación de cualquier objeto del domicilio de Widrzyńska, tras recibir información sobre su implicación en el apoyo a una mujer embarazada que necesitaba pastillas durante la pandemia de COVID-19 en 2020. Fue luego acusada de proporcionar píldoras abortivas a una mujer embarazada que dijo ser víctima de violencia doméstica.

Las leyes restrictivas polacas

La legislación polaca sobre el aborto es una de las más restrictivas de toda Europa. El procedimiento solo está permitido en casos de violación, incesto o si la vida de la embarazada corre peligro. La situación se endureció en octubre de 2020, cuando el Tribunal Constitucional dictaminó que el aborto por causa de muerte o malformación fetal grave era inconstitucional, eliminándolo como uno de los pocos motivos legales de interrupción del embarazo que quedaban. Antes de esa sentencia, más del 90 % de los aproximadamente mil abortos legales que se practicaban anualmente en el país eran por este motivo.

Amnistía Internacional había pedido que se anulara el juicio de Widrzyńska y ASN afirma que más de ciento diez mil personas han enviado cartas al fiscal pidiendo que se retiren los cargos contra ella.

Su siguiente paso es apelar. La activista asegura que algunas mujeres incluso se han ofrecido a cumplir la condena en su lugar. Es poco probable que su apelación sea tramitada pronto. El país celebrará elecciones el próximo otoño. Según los sondeos, el partido conservador Ley y Justicia, que gobierna desde 2015, sería el más votado, pero no alcanzaría la mayoría parlamentaria.

Compartir esta noticiaComentarios

Noticias relacionadas

Este es el secreto sobre cómo se construyeron las pirámides de Egipto

Cannes 2024: Greta Gerwig, presidenta del jurado, habla del movimiento #MeToo en Francia y de Donald Trump en la pantalla

Cannes 2024: 'El Segundo Acto', la alocada versión de Quentin Dupieux sobre Pirandello