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¿Por qué la desaparición del submarino Titán provocó un gran escarnio público?

Imagen de archivo del Titán, cuyos restos se encontraron en el Atlántico Norte tras varios días de búsqueda
Imagen de archivo del Titán, cuyos restos se encontraron en el Atlántico Norte tras varios días de búsqueda Derechos de autor AP/OceanGate Expeditions
Derechos de autor AP/OceanGate Expeditions
Por Euronews en español
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Tras la confirmación por parte de los guardacostas estadounidenses del fallecimiento de las cinco personas a bordo del sumergible Titán, analizamos por qué este caso en particular ha causado tanta broma y chiste en las redes sociales.

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Tras una intensa operación de búsqueda de cinco días, el desenlace acabó siendo el que muchos temían. El descubrimiento de importantes partes del sumergible Titán confirmaba la muerte de sus cinco tripulantes, que se cree fallecieron de forma instantánea tras la implosión del aparato.

Las terribles circunstancias que rodearon la tragedia no eran del todo imprevistas. James Cameron, célebre director de la emblemática película 'Titanic' (1997) y todo un veterano de las inmersiones para ver el navío hundido (¡33 veces!), no dudó en expresar sus recelos ante el carácter experimental de la ingeniería del sumergible. Cameron sugirió que "la arrogancia y el orgullo" fueron las que provocaron la desastrosa desaparición de ambas embarcaciones: el Titanic y el Titán.

Sea como fuere, lo cierto es que durante la última semana la desaparición del sumergible ha acaparado la atención general, generando una oleada de debates en las redes sociales y una amplia cobertura en la prensa.

Una historia "de película"

En las redes, en muchos casos el tono empleado ha sido el del humor, con un sinfín de comentarios jocosos sobre lo ocurrido. Desde el mando bluetooth de PlayStation que adaptaron para controlar la nave, hasta la puerta que sólo puede abrirse desde el exterior. Si a eso añadimos que cada participante pagó 250 000 dólares por la experiencia, para muchos es fácil ver la la ironía del asunto.

Para colmo, algunos otros hechos no ayudan. Como ejemplo claro, lo sucedido con uno de los hijastros de uno de los fallecidos, que a través de Twitter trató de aprovechar la trágica coyuntura para conseguir un meet & greet en un concierto de Blink 182.

Para muchos, es por tanto difícil evitar ver toda esta situación como tragicómica. Otros recuerdan igualmente las similitudes de este suceso con la última y brillante película de Ruben Ostlund, 'El triángulo de tristeza', ganadora de la Palma de Oro de 2022. Una sátira cargada de humor negro en la que gente adinerada e irresponsable termina su pequeña aventura en alta mar de manera ciertamente trágica, como consecuencia directa de sus excesivos intereses capitalistas.

AP/Institute for Exploration, Center for Archaeological Oceanograph
Algunos restos en el fondo marino, cerca de la popa del TitanicAP/Institute for Exploration, Center for Archaeological Oceanograph

Pero no solo 'El triángulo de la tristeza'. Otras grandes películas como 'El Menú' o 'Glass Onion', así como la segunda temporada de 'The White Lotus' o la última entrega de la gran 'Succession', abarcaron a lo largo del último año el que podría considerarse "subgénero de ricos". Desde el terror a la comedia, estas obras permitieron al público "disfrutar" viendo cómo se deshacía la vida de los más adinerados.

De alguna manera, la desaparición del sumergible ha transformado estas historias en realidad. Los cinco pasajeros de la nave eran Stockton Rush, consejero delegado de OceanGate; el británico Hamish Harding, traficante de jets privados; Paul-Henry Nargeolet, explorador francés con los derechos sobre los restos del Titanic; y el dúo de padre e hijo Shahzada y Suleman Dawood, pertenecientes a una de las familias más ricas de Pakistán. Suleman sólo tenía 19 años.

Comentarios muy polémicos

Por supuesto, la política también ha tenido su protagonismo dentro de todo este asunto.

Ash Sarkar, redactora jefe de Novara Media, tuiteó sobre el tema: "Si los superricos pueden gastarse 250 000 libras en viajes de vanidad a 2,4 millas bajo el océano, entonces no se les está gravando lo suficiente". Por supuesto, su comentario exaltó a muchos followers, que tacharon sus palabras de crueles e inhumanas.

Otros, sin embargo, señalan que los comentarios de Sarkar explican a la perfección el por qué son tan "divertidas" estas películas "de ricos". Y es que, opinan, son ese tipo de personas que tienen la riqueza suficiente para gastar frívolamente en un viaje a los restos del Titanic los que probablemente han afianzado los crecientes problemas de desigualdad en la sociedad.

También podría mencionarse el gran gasto que ha supuesto la búsqueda de los cinco pasajeros del Titán, pocos días después del hundimiento frente a las costas griegas de un barco con cientos de personas migrantes a bordo (muchas de ellas niños). La catástrofe deja hasta ahora 78 muertos y se cree que más de 600 desaparecidos. Para ellos la búsqueda no ha sido, ni remotamente, similar.

No cabe duda que la tragedia del Titán es sin duda digna de mención y luto. Un padre y su hijo y otros tres hombres perecieron en circunstancias espeluznantes. Y el hecho de que estuvieran allí por propia voluntad no sirve de consuelo a sus familias. Es por ello que la salvaje cantidad de bromas y comentarios jocosos sobre este desastre nos lleva inevitablemente a preguntarnos qué estamos haciendo mal.

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