El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha escrito a los líderes de la UE exigiendo la suspensión de las sanciones a Rusia en un momento en que suben los precios de la energía. La Comisión Europea aún no ha respondido.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha pedido a la Unión Europea que suspenda las sanciones a las importaciones rusas de energía, alegando el aumento de los precios de la energía en Europa.
Los precios del petróleo han superado los 100 dólares (87 euros) por barril por primera vez desde agosto de 2022, lo que amenaza con elevar los precios al consumo. Los precios del gas natural también han subido con fuerza.
La UE impuso sanciones a las importaciones de petróleo ruso en 2022 tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Hungría y Eslovaquia recibieron exenciones y siguieron importando volúmenes significativos de petróleo de Rusia a través del oleoducto Druzhba, que atraviesa territorio ucraniano.
El oleoducto resultó dañado en un ataque de drones rusos a finales de enero y no se ha reparado desde entonces.
"El bloqueo petrolero ucraniano y la guerra en Oriente Medio están disparando los precios del petróleo. Europa debe actuar. Hoy he escrito al presidente Costa y a Von der Leyen pidiendo la revisión y suspensión de las sanciones a la energía rusa", escribió Orbán este lunes en una publicación en las redes sociales.
No han trascendido más detalles de la carta. El Gobierno húngaro también introdujo un tope de precios para la gasolina y el gasóleo y liberó reservas estatales. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, también criticó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán como uno de los principales motivos de la subida de los precios de la energía.
"La gente empieza a darse cuenta de lo peligroso que es tener varios conflictos regionales, y comprende que pueden desembocar en una guerra mundial. Temen un aumento incontrolado de losprecios de la energía, y muchos se preguntan qué ocurrirá si hay escasez de gas o petróleo", sostuvo Fico.
La Comisión Europea aún no ha respondido a la demanda. En la situación actual, las sanciones de la UE sólo afectan al petróleo ruso, pero el GNL ruso será sancionado a finales de este año.
El bloque se ha comprometido a eliminar progresivamente todos los combustibles fósiles rusos para 2027, una medida adoptada por mayoría cualificada a pesar de la oposición de Hungría y Eslovaquia, que desde entonces han lanzado recursos legales para intentar anular la decisión.