El pecio Camarat 4, hundido desde hace 500 años, ha sido objeto de una primera misión de exploración excepcional frente a las costas de Ramatuelle, cerca de Saint-Tropez.
A 2.500 metros de profundidad en el Mediterráneo, frente a las costas de Ramatuelle, cerca de Saint-Tropez, se encuentra el Camarat 4, el pecio más profundo jamás descubierto en aguas francesas. Este navío del siglo XVI fue avistado en 2025 durante una operación dirigida por el Ejército para controlar el lecho marino.
La operación Calíope 26, llevada a cabo conjuntamente por el Cephismer, una unidad de la Marina francesa, y el Drassm (Departamento de Investigación Arqueológica Subacuática y Submarina) del Ministerio de Cultura francés, permitió realizar este excepcional descubrimiento a mayor profundidad, revelando objetos que llevaban enterrados bajo el mar más de 500 años.
La ubicación exacta del barco se mantiene en secreto para proteger el yacimiento y evitar cualquier riesgo de saqueo. "Las coordenadas no pueden transmitirse debido a la sensibilidad de los objetos descubiertos en el fondo marino, aunque sabemos que pocas personas podrían llegar hasta allí", explica el oficial Romain, encargado de las operaciones en el Cephismer.
Para alcanzar esta profundidad excepcional, los equipos utilizaron un remolcador oceánico especialmente equipado con un ROV (vehículo submarino teledirigido) capaz de descender hasta 4.000 metros. Conectado al barco por un cable, este robot submarino está equipado con varias cámaras y brazos articulados que le permiten manipular objetos con extrema precisión.
Las primeras imágenes revelaron la estructura del barco, un cañón, pero sobre todo cientos de jarras, platos y cerámicas ricamente decorados con motivos florales, cruces y peces de colores aún vivos.
Una vez en tierra, se extrajeron varias jarras y platos para analizarlos. Estos objetos, entre los más profundos jamás recuperados de un pecio en Francia, se utilizarán para probar nuevos protocolos de conservación. Casi un tercio de las cerámicas recuperadas en excavaciones subacuáticas se rompen tras ser sacadas a la superficie, y los científicos aún no comprenden del todo las causas.
En noviembre está prevista una exposición temporal en el Museo de la Marina de Tolón para presentar al público los primeros resultados de la misión. El pecio permanecerá en el fondo del mar para cumplir los modelos de conservación recomendados por la UNESCO.