La opinión pública del Reino Unido observa el auge de la inteligencia artificial con más miedo que entusiasmo, según una nueva encuesta.
La mayoría de la población del Reino Unido teme que la inteligencia artificial (IA) destruya más empleos de los que crea, según una nueva encuesta.
Investigadores del King's College London entrevistaron a más de 4.500 estudiantes universitarios, jóvenes adultos, empresarios y ciudadanos para conocer su opinión sobre la IA.
Siete de cada diez se declaran preocupados por las consecuencias económicas de las pérdidas de empleo vinculadas a la IA, según el sondeo.
Más de la mitad cree que la IA provocará un desempleo generalizado, y uno de cada cinco considera que esto podría derivar en disturbios sociales.
"La opinión pública, los trabajadores, los jóvenes y los estudiantes universitarios observan el rápido desarrollo de la IA con más miedo que entusiasmo, con una preocupación real por el impacto que tendrá en el empleo, especialmente en los puestos de entrada, y por tanto en las perspectivas de nuestros jóvenes y de la economía en general", afirmó Bobby Duffy, coautor de la encuesta y director del Policy Institute del King's College London.
El informe se publica en un momento en que empiezan a surgir movimientos contrarios a la IA, como el grupo "QuitGPT". El boicot propuesto a ChatGPT ganó popularidad después de que su empresa matriz, OpenAI, firmara en febrero un acuerdo con el Departamento de Guerra de Estados Unidos para el uso sin restricciones de su IA en operaciones militares.
El temor social contrasta con el optimismo de las empresas
Cuatro de cada diez encuestados expresaron una opinión negativa sobre la IA y consideraron que tiene más desventajas que ventajas. Casi la mitad afirmó que preferiría evitar las tecnologías basadas en IA.
Aunque la inquietud era generalizada en todos los grupos consultados, los empleadores se mostraron en general más optimistas que el conjunto de la población sobre los efectos a largo plazo de la IA.
Casi el 70% de los empleadores aseguró estar ilusionado con las nuevas oportunidades que podría generar la IA, y casi la mitad cree que esta tecnología creará tantos puestos de trabajo como los que eliminará.
Preguntados por el impacto de la IA en el empleo, el 56% de los empleadores afirmó que sirve principalmente para apoyar a los trabajadores en lugar de sustituirlos, mientras que el 32% del público opina que la IA sí está reemplazando a trabajadores.
Sin embargo, el 22% reconoció haber reducido ya las contrataciones o amortizado puestos debido a la adopción de la IA, un porcentaje que sube al 29% en el caso de las grandes organizaciones.
Fuera del grupo de empleadores, el resto de participantes se mostró escéptico sobre la posibilidad de que los trabajadores corrientes se beneficien del crecimiento económico impulsado por la IA, y dos tercios creen que las ganancias irán sobre todo a parar a los grandes inversores y las grandes empresas.
Entre los encuestados pertenecientes al público general, solo el 7% considera que los beneficios económicos se repartirán de manera justa.
Pese al pesimismo, el 43% de los participantes dijo que seguirá utilizando la IA en el futuro y solo el 26% afirmó que no lo hará.
La encuesta también muestra que la ciudadanía quiere que el Gobierno intervenga con una regulación más estricta de las empresas de IA (66%), programas de recualificación profesional (53%) y un impuesto a las compañías que sustituyan trabajadores por sistemas de IA (53%).
Mayor preocupación por los trabajadores jóvenes
El sondeo sugiere que la población está más preocupada por el impacto de la IA en los jóvenes que por el efecto que pueda tener en ellos mismos.
Casi seis de cada diez coinciden con la predicción (fuente en inglés) realizada en 2025 por el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, de que la IA podría eliminar la mitad de todos los empleos administrativos de entrada en un plazo de cinco años, según la encuesta.
Los encuestados que son padres también se encuentran divididos, ya que el 50% cree que la IA podría perjudicar las perspectivas profesionales de sus hijos. Solo uno de cada tres progenitores con hijos menores de 30 años ha hablado con ellos sobre cómo la IA afectará a su futuro.
Sin embargo, casi la mitad del alumnado considera que la IA es positiva para el Reino Unido, frente a solo el 28% del público general, según la encuesta.
Entre los jóvenes encuestados existe una clara brecha de género: el 52% de los estudiantes varones cree que la IA es positiva para el Reino Unido, frente al 38% de las mujeres que comparten esa opinión. Los estudiantes hombres también son más propensos a pensar que la IA mejorará sus vidas que las estudiantes.
Este resultado coincide con otras investigaciones, que han concluido que las mujeres son tres veces más propensas que los hombres a perder su empleo por la automatización mediante IA en los países de renta alta, según un informe de 2025 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de Naciones Unidas.
La principal preocupación de los estudiantes son sus perspectivas tras finalizar la carrera, ya que el 68% se mostró inquieto por las pérdidas de empleo relacionadas con la IA y el 60% dijo esperar que esta tecnología haga el mercado laboral significativamente más duro cuando se gradúen.
Los avances de la IA también están llevando a muchos a replantearse su trayectoria, y tres de cada diez aseguran que hoy elegirían otra carrera debido al rápido auge de esta tecnología.
No obstante, el 35% de los universitarios afirma estar entusiasmado con algunas de las nuevas oportunidades que podrían abrirse gracias a la IA.