Un nuevo libro y una exposición en París repasan los vínculos entre Azzedine Alaïa y Christian Dior, dos maestros de la alta costura que, según Carla Sozzani, cofundadora de la Fondation Azzedine Alaïa, revolucionaron y redefinieron la moda femenina.
¿Cómo se crea una exposición y un libro sobre la relación entre dos modistos que nunca se conocieron en la vida real? Esa fue la pregunta que le planteé a Carla Sozzani, cofundadora de la Fondation Azzedine Alaïa.
Conoció al modisto tunecino en la década de 1980, cuando trabajaba como editora de moda y de libros, y enseguida entablaron una sólida amistad. Sozzani desempeñó un papel crucial en la difusión de sus diseños y su vínculo se fue estrechando gracias a su amor compartido por la moda y el arte.
Tras escuchar su historia resultaba fácil entender cómo y por qué nació la exposición. Tanto la muestra como el libro, titulados _Azzedine Alaïa and Christian Dior, Two Masters of Haute Couture,_buscan establecer un diálogo entre estos dos creadores separados por décadas.
"Azzedine ayudaba a modistos, pequeños modistos de Túnez y soñaba con ir a París", recuerda Sozzani. "Una clienta conocía la Maison Christian Dior y le consiguió a Azzedine unas prácticas en Dior."
Pasar directamente de Túnez a la Avenue Montaigne en los años cincuenta fue inevitablemente un gran choque cultural, pero Alaïa no se dejó intimidar por la experiencia. Al contrario, se sintió como en casa. "Quedó tan impresionado por el taller y por todo el ambiente que decidió que quería ser modisto y no diseñador", explica Sozzani. "De hecho, durante toda su vida Azzedine decía: "No soy diseñador, soy modisto". Para él, ese era el mayor logro de su vida".
Décadas de distancia, unidos por el diseño
Está claro que la mano del maestro dejó una huella indeleble en su discípulo. Ambos rompieron las reglas a la hora de crear sus colecciones y de entender la moda femenina.
En 1947, el New Look de Dior supuso un cambio sísmico en la moda de posguerra al proponer una silueta más femenina, lujosa y de reloj de arena.
Algo más de 30 años después, Alaïa también escribió su propia página en los libros de historia, según Sozzani.
"Azzedine lo hizo con muchísima fuerza, sobre todo en los años ochenta, dando una nueva forma al cuerpo humano, creando prendas muy ceñidas al cuerpo pero cómodas", añade Sozzani. "La vida social había cambiado, la manera de vivir de las mujeres había cambiado y las mujeres trabajaban en los años ochenta, cuando Azzedine se hizo famoso".
"Para él, lo principal era hacer que las mujeres fueran bellas, femeninas y poderosas, pero la comodidad siempre fue un aspecto fundamental", afirma Sozzani.
"Hay algo muy poético en esas prendas una junto a otra, aunque sean diferentes, en los colores, los encajes, los pliegues. Dialogan entre sí. Creo que entras en una especie de mundo en el que sueñas con estar allí, en el que las prendas casi cobran vida propia y te hablan de una forma extraña".
Azzedine Alaïa and Christian Dior, Two Masters of Haute Couture (fuente en inglés) ya está disponible, publicado por Damiani Books.
La exposición en la Fondation Azzedine Alaïa de París permanecerá abierta hasta el 21 de junio de 2026.