El Buró Anticorrupción de Ucrania despliega una operación contra una red con diputados y miembros de la administración presidencial. En este 2026, los investigadores indagan el papel de Iryna Mudra en una causa sobre crimen organizado y desvío de bienes.
Los investigadores anticorrupción de Ucrania lanzaron la mañana del miércoles una amplia operación contra una presunta organización criminal en la que estarían implicados políticos y altos cargos del Gobierno, incluidos miembros de la administración de Volodímir Zelenski.
Los medios ucranianos informaron de que la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) había registrado instalaciones vinculadas a Iryna Mudra, adjunta al jefe de la oficina del presidente, y al diputado Vadym Stolar.
El NABU y la Fiscalía Especializada Anticorrupción (SAPO) señalaron que estaban llevando a cabo una operación para desmantelar lo que describen como una "organización criminal que opera bajo el liderazgo de un diputado ucraniano en activo y otro antiguo, y que implica a altos cargos de la oficina del presidente" y a otras personas.
En un primer momento, los organismos no identificaron a los implicados ni detallaron las acusaciones en su contra, y señalaron que más detalles se darían a conocer posteriormente.
La investigación, bautizada "Forest Gump", es la última investigación por corrupción de alto perfil que alcanza a la administración de Zelenski.
Mudra es responsable de los asuntos jurídicos y de la reforma judicial en la oficina del presidente. Anteriormente ejerció como viceministra de Justicia.
Stolar fue elegido para el Parlamento como miembro de la formación prorrusa Plataforma de Oposición Por la Vida, que fue prohibida tras la invasión a gran escala de Rusia en 2022.
Actualmente forma parte de Restauración de Ucrania, un grupo parlamentario integrado en gran medida por antiguos miembros del partido ilegalizado.
El NABU ha difundido extractos de conversaciones interceptadas en el marco de la operación, aunque no ha identificado públicamente a los interlocutores. Las grabaciones parecen incluir conversaciones sobre el registro de bienes a nombre de los hijos y referencias a la oficina del presidente.
La operación se produce en medio de una serie de investigaciones del NABU y la SAPO sobre presunta corrupción en las más altas esferas de la política ucraniana.