Ruslan Kravchenko dimitió después de que los investigadores destaparan una presunta organización criminal cuyos miembros habrían cobrado sobornos de centros de llamadas fraudulentos y blanqueado millones.
El fiscal general de Ucrania, Ruslan Kravchenko, ha dimitido en medio de una importante investigación por corrupción que afecta a funcionarios de su oficina. Los organismos anticorrupción del país, NABU y SAPO, afirman que han desarticulado un grupo criminal cuyos integrantes habrían recibido sobornos de centros de llamadas fraudulentos y blanqueado millones procedentes de actividades delictivas.
La oficina de Kravchenko fue registrada durante la investigación, mientras que las grabaciones difundidas por NABU mencionan a una persona descrita como el "jefe". Los investigadores señalan que esta persona tiene el patronímico Andriiovych y que anteriormente dirigió el Servicio Estatal de Impuestos, detalles que encajan con Kravchenko.
Kravchenko no ha sido señalado oficialmente como sospechoso y niega cualquier implicación. Al anunciar su dimisión, explicó que la había presentado al presidente Volodímir Zelenski y al Parlamento, y calificó su salida de "decisión política". "No quiero que el cargo de fiscal general se utilice como instrumento de confrontación política", declaró Kravchenko. "Mi postura sobre las acusaciones sigue siendo la misma".
NABU y SAPO afirmaron que el supuesto grupo se creó a mediados de 2025 y estaba integrado por fiscales en activo y por personas ajenas a la Fiscalía General. Según los investigadores, sus miembros recibían sobornos de forma regular a cambio de permitir que los centros de llamadas fraudulentos operaran sin interferencias.
El dinero habría sido blanqueado mediante la compra de inmuebles, bienes registrados a nombre de terceros y cuentas bancarias de personas vinculadas al grupo. Hasta ahora, los investigadores han identificado a cinco presuntos integrantes del grupo.
Entre los detenidos figura Serhii Kropyva, subdirector del departamento de cooperación internacional de la Fiscalía General. El Alto Tribunal Anticorrupción de Ucrania ordenó que permaneciera en prisión preventiva hasta el 2 de noviembre y fijó una fianza de 2,32 millones de euros. Kropyva es sospechoso de haber blanqueado activos por un valor superior a 1,7 millones de euros y ha sido suspendido de sus funciones.
Durante una vista judicial, un fiscal de SAPO se refirió además a la estrecha relación entre Kropyva y Kravchenko. Según la documentación del caso, Kropyva habría organizado obras de reforma en una vivienda de Kozyn, una zona acomodada al sur de Kiev donde reside Kravchenko. Kravchenko ha afirmado que su familia alquila la vivienda. Kravchenko sostiene que nunca ha ordenado a nadie facilitar la actividad de centros de llamadas ilegales ni ha utilizado su cargo para protegerlos.