El tramo 46 es la mayor autopista fantasma de Alemania. Está marcada menos por su eficiencia y más por la ideología constructiva nazi y la propaganda.
La ruta 46 tiene 70 kilómetros de longitud y está considerada la ruina de autopista catalogada más larga de Alemania. Hoy no es más que un vestigio que recuerda un macroproyecto de la época del nazismo, iniciado poco antes de la Segunda Guerra Mundial y que nunca llegó a completarse.
La autopista discurre entre Bad Hersfeld y Wurzburgo. El trazado está marcado menos por la eficiencia que por la ideología arquitectónica nacionalsocialista y la propaganda. La autopista debía mostrar a los conductores la belleza de la patria alemana. Entre los motivos paisajísticos figuraba, por ejemplo, la ruina del castillo de Homburg.
Tras 1945 no se retoman las obras
En origen, el largo tramo estaba concebido como una conexión norte-sur a través del sur de la región de Rhön y del macizo del Spessart. Las primeras obras comenzaron en 1937, con un gran despliegue de mano de obra y de maquinaria de construcción de última generación.
El 4 de octubre de 1939 se paralizó la construcción de la autopista. La Segunda Guerra Mundial se perfilaba ya y las prioridades pasaron a ser la militarización.
Una de las estructuras más llamativas es el alto pilar de puente cerca de Schonderfeld, sobre el Saale franconio. A lo largo del recorrido se conservan además varias construcciones típicas de los años treinta, como pasos abovedados de mampostería y portales de túneles de piedra natural. Desde el punto de vista técnico, la obra seguía las especificaciones vigentes de la red de autopistas del Reich.
Tras 1945 las obras no se reanudaron, en parte debido a lo poco práctico del trazado, demasiado estrecho en algunos tramos y con fuertes pendientes, y en parte por las nuevas prioridades de planificación del tráfico en la República Federal. En su lugar se construyó la A 7 como eje norte-sur a través de Hesse y el norte de Baviera.
Desde 2003, la ruta 46 está protegida como monumento. Se considera el tramo continuo mejor conservado y más largo de una autopista que en Europa nunca llegó a terminarse ni a inaugurarse.
El antiguo trazado está hoy plenamente integrado en el paisaje y en algunos tramos sirve de hábitat para la flora y la fauna, además de convertirse en camino para senderistas. En varios puntos se han instalado paneles informativos que explican la historia de la ruta 46.