El actor protagoniza una emotiva ceremonia en Los Ángeles y rinde homenaje a su madre, Pilar Bardem. Además de dejar las huellas de sus manos y pies, el español quiso dejar la marca de su nariz en el cemento.
El actor español Javier Bardem dejó sus huellas en el histórico TCL Chinese Theatre de Hollywood durante una ceremonia cargada de emoción en la que reivindicó el legado artístico de su familia y recordó la figura de su madre, la ya fallecida Pilar Bardem.
"Me emociona por el apellido Bardem, que es un apellido que lleva mucho tiempo en esta profesión. Yo soy nada más que un representante de ese apellido", declaró a medios locales tras estampar en el cemento sus manos, pies, firma e, incluso, la nariz.
El intérprete subrayó que el homenaje tenía un significado especial para toda su familia y añadió que "el hecho de que Bardem esté ahí me hace muy feliz por mi madre, por mi tío, por mis primos, por mis hermanos, por mis abuelos".
Durante el acto, Bardem recordó a su madre como "la persona más importante en su formación" y destacó una de las enseñanzas que marcó su carrera: "Nunca debes casarte con el éxito ni con el fracaso, porque ambos son una mentira". También reiteró su compromiso social al afirmar: "nunca renuncies a tu voz ante la injusticia ni ante quienes no suelen ser escuchados".
El homenaje contó con la presencia de cineastas como Denis Villeneuve y Michael Mann, quienes elogiaron su profesionalidad, humanidad y compromiso político. Villeneuve bromeó al recordar su primer encuentro con el actor y lo describió como "un oso de felpa", mientras que Mann destacó una implicación que, según dijo, "va más allá de lo inmediato".
Bardem, que ya tiene una estrella en el Hollywood Walk of Fame desde 2012, atraviesa un año intenso con nuevos estrenos y proyectos internacionales, consolidando una trayectoria que ahora queda también grabada en el cemento de Hollywood.