La próxima película de Woody Allen estará ambientada íntegramente en Madrid y presentará la ciudad como un personaje más. El filme, que comenzará a rodarse en octubre, busca seguir la estela de otras ciudades inmortalizadas por Allen como Nueva York, París, Roma o Barcelona.
Nueva York, París, Roma o Barcelona forman parte inseparable del imaginario cinematográfico de Woody Allen. Ahora, el director estadounidense quiere sumar un nuevo nombre a esa lista: Madrid.
A sus 90 años, Allen prepara una nueva película que comenzará a rodarse el próximo 5 de octubre. Aunque la trama y el reparto siguen envueltos en secreto, hay una idea que se repite en todas las descripciones del proyecto: la capital española no será un mero telón de fondo. Concebida como una comedia romántica coral, la película aspira a convertir Madrid en uno de los grandes protagonistas de la historia, siguiendo la estela de otras ciudades que han marcado la filmografía del director.
No será la primera incursión de Allen en España. El director ya filmó 'Vicky Cristina Barcelona' y, años después, 'Rifkin's Festival' ('El festival de Rifkin'), ambientada en San Sebastián. Sin embargo, nunca había situado una de sus historias en Madrid. "Estaré muy feliz de volver a España", afirmó Allen cuando se anunció el proyecto a finales del año pasado. "Esta sería mi tercera vez rodando allí y mi primera ocasión para hacer una película en Madrid, una ciudad que siempre me ha encantado".
La elección no es casual. Más allá de servir como escenario, la iniciativa nace con la vocación de mostrar la ciudad al mundo. El Ayuntamiento de Madrid sostiene que contribuirá a proyectar la ciudad como un destino "turístico, cultural y creativo" ante audiencias internacionales. La ambición es que la capital tenga un papel tan reconocible dentro de la historia como el que desempeñaron otras ciudades estrechamente ligadas al universo cinematográfico de Allen.
Una película para mostrar Madrid al mundo
Madrid no solo aparecerá en la pantalla. También estará presente en el propio título de la película, que deberá incluir el nombre de la ciudad como parte de las condiciones asociadas al proyecto.
Por ahora, tiene el nombre provisional de 'WASP 2026' (siglas de 'Woody Allen Summer Project', proyecto de verano de Woody Allen", mientras la producción ultima los preparativos para el inicio del rodaje. El proyecto reunirá a Wanda Visión, Gravier Productions y 3Six9 Studios.
Según los términos del acuerdo, la película mostrará de forma reconocible espacios, paisajes y elementos del patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de Madrid. La intención es que la capital esté presente de manera visible a lo largo de la narración y que el espectador pueda identificarla claramente en pantalla. Al menos, un 15% de las escenas de la película se rodará en espacios exteriores.
La estrategia no termina con el rodaje. La producción contempla un estreno internacional, la participación en festivales de prestigio y acciones promocionales fuera de España, incluidos preestrenos en varias ciudades internacionales.
Otro de los aspectos singulares del proyecto es que la preproducción y el rodaje se desarrollarán íntegramente en Madrid, mientras que la postproducción se repartirá entre la capital española y Nueva York.
La asignatura pendiente
La futura película de Allen se ha convertido también en una de las mayores apuestas institucionales de Madrid por el cine internacional en los últimos años.
La aportación municipal es de 1,5 millones de euros, lo que representa un 12,5% del presupuesto total de la producción que asciende 12 millones de euros.
Las previsiones apuntan además a la creación de 1.196 empleos directos y 2.293 indirectos, además del impacto económico derivado de la contratación de servicios audiovisuales, transporte, alojamiento, restauración y logística asociados al rodaje.
La operación se enmarca en una estrategia más amplia para consolidar Madrid como destino audiovisual internacional. Las administraciones madrileñas citan el auge del llamado "turismo de pantalla", un fenómeno que mueve alrededor de 100 millones de viajeros al año en todo el mundo y que ha llevado a numerosas ciudades a utilizar el cine como herramienta de promoción exterior.
La memoria del proyecto identifica además varios mercados prioritarios para la difusión internacional de la película, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá. La expectativa es que el recorrido internacional de una producción firmada por Woody Allen contribuya a reforzar la visibilidad de Madrid mucho después de que finalice el rodaje.
La producción continúa el recorrido europeo de Allen. Madrid era la asignatura pendiente.