Desde clásicos de fusión hasta deslumbrantes invitados, el tenor italiano Andrea Bocelli hace vibrar Venecia con un concierto por el 30 aniversario de su álbum pionero Romanza
Si Venecia necesita argumentos para justificar una posible subida de la tasa turística, la impresionante actuación de Andrea Bocelli en la ciudad podría presentarse como prueba de su carácter excepcional.
La noche del sábado la Piazza San Marco estaba abarrotada mientras la estrella italiana de la ópera subía al escenario para celebrar los 30 años de su álbum de 1997, éxito mundial, 'Romanza'. Si el objetivo era recordar a todos por qué ha vendido más de 90 millones de discos y ha acumulado más de 16.000 millones de escuchas en plataformas, misión cumplida.
Mientras las primeras notas de la Orchestra Filarmonia llenaban una de las plazas más bellas del mundo, varias mujeres vestidas con trajes de época rococó se paseaban entre el público sentado, preparando el ambiente para lo que parecía más un regreso a casa que una parada más de gira.
Una plaza, una orquesta y un repertorio de clásicos
El escenario al aire libre de la Piazza San Marco no perdona, el agua, el viento y siglos de piedra pueden engullir cualquier voz, pero el maestro toscano se impuso con firmeza y desplegó sus virtudes operísticas con obras de Verdi, Puccini y Bizet, entre ellas 'La donna è mobile', 'Bevo al tuo fresco sorriso' y 'Au fond du temple saint' de 'The Pearl Fishers'.
El tenor de Bocelli encajó a la perfección con la deslumbrante soprano de Mariam Battistelli en las piezas de Verdi y Puccini. La actuación del dúo tuvo como contrapunto el barítono de Roberto de Candia, que se sumó en una emocionante versión de la pieza de Verdi 'Non m’inganno, ella scende'.
Tras una breve pero brillante aparición en el primer acto, la violinista y compositora nacida en Moldavia Rusandra Panfili volvió en el segundo para conquistar al público con un 'Cinema Medley' de Ennio Morricone y después con un popurrí de éxitos de 'West Side Story' de Leonard Bernstein.
Crossover y duetos
Del medley a 'Melodrama', el programa del segundo acto reunió temas conocidos por millones de personas en todo el mundo gracias a las tres décadas de carrera de Bocelli como gran figura del crossover, como 'Caruso', 'Romanza' y 'Il mare calmo della sera' de Zucchero.
La invitada especial Andrea Lykke se mostró tan vivaz como enérgica, usando su poderosa voz en cautivadoras interpretaciones de 'Stand up'. Sus duetos con el maestro en las siempre populares 'Vivere', 'Vivo per lei' y 'Canto della terra' también dejaron al público entregado, mientras igualaba a Bocelli verso a verso en estos clásicos italianos.
Parecía que el espectacular sonido estaba pensado para conmover tanto a los seguidores más fieles presentes en la plaza como a cualquier turista ocasional en los alrededores de la Piazza San Marco. El bis fue inevitable, 'Con te partirò' bajo los focos de la basílica, con el público en pie durante varios minutos pidiendo más.
'Nessun dorma' cerró el espectáculo con cientos de teléfonos móviles iluminando la escena. A los 67 años, el tenor de Bocelli ya no busca fuegos artificiales en las notas más agudas, pero su impacto emocional y sus acrobacias vocales siguen siendo increíblemente impresionantes.
El concierto del sábado estuvo precedido por el anuncio de Bocelli de una colaboración plurianual con Philip Morris International denominada 'Believe. Further.'. En la presentación no se ofrecieron detalles sobre un posible nuevo álbum, campañas publicitarias o iniciativas benéficas, pero se entiende que el acuerdo gira en torno a un proyecto de transformación del que se conocerán más detalles más adelante.