Una herramienta digital permite recorrer la red de calzadas del Imperio Romano y calcular, con datos históricos y cálculos de tiempos sobre cuánto se habría tardado en llegar de una ciudad a otra hace 2.000 años.
Un ingeniero neerlandés ha reconstruido, con la ayuda de fuentes académicas y cartografía antigua, el mapa de carreteras que conectaba el Imperio Romano. El resultado, accesible desde cualquier navegador, incluido el del móvil, permite trazar rutas entre ciudades de la Antigüedad y saber cuántos días habría llevado el trayecto a pie o a caballo.
La herramienta se llama OmnesViae (Omnesviae.org) y toma como base principal la Tabula Peutingeriana, una copia medieval de un mapa romano que representaba el cursus publicus, la red viaria oficial del Imperio.
Como la parte occidental de ese documento se perdió, los datos correspondientes a esa zona proceden del Itinerario Antonino, otro registro de época romana. Detrás del proyecto está René Voorburg, que se apoyó en el trabajo del historiador Richard Talbert sobre la Tabula y en los datos de ubicación del Proyecto Pleiades. El código y la base de datos son de acceso abierto y pueden consultarse en Codeberg.
Cómo funciona y qué muestra
El sitio está pensado para usarse en ordenador, pero también responde bien desde el navegador de un teléfono. Basta con introducir un origen y un destino para que el sistema calcule la ruta más rápida según las distancias que figuran en las fuentes antiguas, y la marque en amarillo sobre un mapa actual.
Además, ofrece indicaciones detalladas de las paradas intermedias, algo especialmente útil porque muchas calzadas romanas seguían el curso de ríos o pasaban cerca de núcleos de población que hoy siguen existiendo, aunque con otro nombre.
Al introducir Madrid y Milán como destino, la web las identifica como Miaccum y Mediolanvm, y sitúa como primera parada relevante Conplutum, la actual Alcalá de Henares. Entre las últimas etapas figuran Avgvsta Tavrinorvm (Torino) y Placentia (Piacenza).
Según el cálculo del planificador, el trayecto habría llevado 43 días, para cubrir 1.500 millas romanas. Para contextualizar la diferencia con la actualidad: el mismo itinerario por carretera hoy se puede hacer en 14 días (340h) andando, 16 horas en coche.
Un proyecto que sigue creciendo
OmnesViae no es la única iniciativa que intenta reconstruir el mapa de comunicaciones del mundo romano. En los últimos años han surgido otros proyectos con planteamientos similares, algunos centrados en el cálculo de costes y tiempos de viaje según la época del año, y otros orientados a documentar con mayor precisión el trazado físico de las calzadas mediante técnicas de cartografía digital.
Voorburg mantiene su herramienta actualizada y ha reescrito por completo la versión original, que estuvo activa entre 2011 y 2024, incorporando ahora apoyo de inteligencia artificial para las traducciones y las ilustraciones de la página.