Datada en el periodo ramésida de Egipto, la era de poderosos faraones como Ramsés II, la tumba muestra escenas de rituales religiosos y del viaje al más allá.
Un equipo de arqueólogos neerlandeses ha descubierto cerca de Luxor, en Egipto, una tumba desconocida hasta ahora de 3.000 años de antigüedad, con llamativas pinturas murales e inscripciones que identifican a su propietario como un hombre llamado Paser.
El hallazgo, anunciado recientemente por el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto (SCA), se produjo en la necrópolis de Sheikh Abd El-Qurna, en la ribera occidental de Luxor, que forma parte de la necrópolis tebana, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y uno de los principales lugares de enterramiento de sacerdotes y altos funcionarios del antiguo Egipto.
El equipo responsable de la excavación considera, por el estilo de la decoración, que la tumba se remonta al periodo ramésida (hacia 1292-1069 a.C.).
La tumba fue descubierta por una misión arqueológica neerlandesa de la Universidad de Leiden, dirigida por Carina van den Hoven, que excava el yacimiento junto al SCA desde 2018.
La tumba presenta la disposición clásica de un enterramiento de la élite del Imperio Nuevo, con un patio abierto que conduce a una capilla excavada en la roca y cámaras funerarias subterráneas. Los arqueólogos hallaron también un banco de adobe pensado para sostener una estela funeraria y una escalera que desciende hasta la entrada.
En el interior, las escenas pintadas conservadas muestran a Paser adorando a los dioses egipcios y sentado junto a su esposa ante una mesa de ofrendas, imágenes concebidas para asegurar al difunto un suministro eterno de comida y bebida en el más allá.
Se espera que aparezcan más elementos de la decoración pictórica a medida que los conservadores retiren la fina capa de tierra que cubre parte de los muros.
"El equipo seguirá documentando y estudiando la tumba para identificar a las personas allí enterradas y reconstruir sus identidades", señaló Hisham Al Leithy, secretario general del SCA.