Dos amores definen a Radzimir Dębski, Jimek: la música clásica y el hip hop. El compositor polaco, elogiado por Beyoncé, Snoop Dogg y Nicki Minaj, presenta a 'Euronews' su nuevo álbum con doce raperos polacos y una orquesta sinfónica.
La vida creativa de Radzimir Dębski está plagada del número 12. El 12 de junio de 2026 salió a la luz su álbum 'Études for Piano, Sampler, Orchestra and Friends', en el que invitó a 12 raperos, y el 12 de septiembre de ese mismo año compartirá escenario con ellos en un concierto en el distrito de Bemowo, en Varsovia.
Y eso no es todo. Ya en 2012 ganó el concurso de remezclas del single de Beyoncé "End of Time", superando a más de 3.000 creadores de 25 países. Por casualidad estaba en Berlín cuando la propia Beyoncé lo llamó para decirle: "I wanna congratulate you because you are the winner". Fue la propia Queen B quien le abrió la puerta a una serie de compromisos en el extranjero que no han dejado de multiplicarse desde entonces. Ha colaborado, entre otros, con Snoop Dogg en los BET Awards 2025 en Los Ángeles y, en diciembre de ese mismo año, en "Snoop's Holiday Halftime Party" en Mineápolis.
El álbum '2015', que realizó junto a Miłosz "MIUOSH" Borycki (una grabación de un concierto celebrado en la sede de la Orquesta Sinfónica Nacional de la Radio Polaca en Katowice), llamó la atención de la legendaria Deutsche Grammophon. Fragmentos en vídeo de aquel concierto fueron difundidos con admiración por estrellas como Ashton Kutcher, Mobb Deep y Nicki Minaj. Su actividad artística, sin embargo, no se limita a Polonia y Estados Unidos. Ha actuado en Japón, Alemania y Kenia, entre otros países.
Jimek vuelve a elegir Polonia
Pese a todas estas oportunidades globales, reforzadas por el carácter universal de la música clásica y sinfónica, Jimek vuelve a elegir Polonia y es en Polonia donde prepara su próximo gran proyecto musical, que completa su trilogía hip hop-clásica. En una entrevista con 'Euronews' explica por qué:
"Ante todo, estar en casa, volver al lugar del que vienes, se ha convertido para mí en una necesidad y a la vez en una forma de buscar mi propio equilibrio. Si mi identidad se desdibuja, eso es algo peligroso para mí. Pero al mismo tiempo es un enorme placer y un alivio. Ser tú mismo en Varsovia en verano... No hay muchos lugares en el mundo que me gusten más. Y no me refiero solo a Varsovia, sino a Polonia en general", afirma, y añade que son motivos "muy terrenales".
También hay razones artísticas detrás de esta elección. El álbum 'Études (...)' (título original: "Etiudy na pianino, orkiestrę, sampler i kolegów") es el resultado de un viaje que, tras muchos giros y vueltas, está cerrando el círculo.
"Primero estaba la historia del hip hop estadounidense y, por cómo se expandió, entendí enseguida que también tendría que contar la historia del hip hop polaco. Al mismo tiempo, desde el principio soñaba con que todos los artistas que quisiera incluir estuvieran juntos en el escenario. Logísticamente eso era casi imposible".
Tres actos de una misma historia
El primer concierto en Bemowo, en 2022, fue una prueba para ver si era siquiera posible reunir a tantos raperos en un mismo lugar. El segundo, con la Orquesta Sinfónica Nacional de la Radio Polaca en el Estadio de Silesia en 2023, fue un riesgo mayor, pero salió bien. El tercer capítulo es un concierto con personas a las que conoció trabajando en aquellos proyectos anteriores, con quienes Jimek creó canciones desde cero.
"Este concierto será distinto porque, aprovechando todas estas oportunidades, también grabamos un nuevo álbum, de él salieron nuevos temas que pueden darle a toda esta historia el mejor desenlace posible", explica Jimek a 'Euronews'.
Al igual que en las dos ediciones anteriores, se mezclarán temas clásicos con material nuevo.
Un álbum con amigos tras 20 años en el sótano
La música clásica es claramente el pegamento que mantiene unido todo el álbum 'Études for Piano, Sampler, Orchestra and Friends', con el piano del título como instrumento principal, aunque también se ve que Jimek, como anfitrión, se acerca de forma individual a cada uno de los 12 artistas para intentar descubrir qué necesitan. En el caso de la Étude nº 3 de Bedoes 2115, por ejemplo, aparece una guitarra.
"Cuando has pasado 20 años sentado solo en un sótano con un ordenador, llega un momento en que también quieres encontrarte con otro ser humano y ver qué decisiones creativas diferentes se toman en compañía de otra persona", cuenta Jimek a 'Euronews'. "Así que fui a buscar precisamente eso, una situación con otra persona que cambiara nuestro proceso de decisión desde el principio, solo para ver adónde llevaba estos temas".
El hip hop polaco y la fuerza del idioma
Jimek no oculta que tiene dos amores musicales, la música clásica y el hip hop. Especialmente el polaco, que a su juicio está entre los mejores de Europa.
"Esto es totalmente parcial y ni siquiera voy a pedir disculpas por ello. El hip hop polaco es de los mejores de Europa. Es muy fuerte musicalmente. Eso también viene de los samples, del hecho de que nació de viejos discos polacos, del jazz polaco, de bandas sonoras de cine polaco, de la música popular y ligera polaca, a veces incluso de la electrónica", enumera.
"Quizá sea una coincidencia, quizá tenga que ver con que nuestros padres escuchaban buena música. Bajo el comunismo, el jazz era el lenguaje de la libertad. Este hip hop polaco nunca intentó ser estadounidense, nunca intentó ser otra cosa. Fue polaco desde el principio, con esa sinceridad y honestidad propias de quien es de verdad sincero y honesto y ni siquiera se da cuenta de que lo es. Y eso es algo que se aprecia con el paso del tiempo, esa introversión, los problemas que aparecían en él, esas letras", añade en conversación con 'Euronews'.
"A menudo traduzco letras polacas, de temas polacos, para amigos de fuera. Y les sorprende profundamente lo bien que suena, la cantidad de contenido que tiene, también en el plano filosófico, aparecen todo tipo de cosas más densas, y que es algo diferente. Esa es también la fuerza de un idioma que tiene siete casos".
Études contra la IA
Las études para piano del título no son casuales.
"El piano era algo que echaba mucho de menos mientras viajaba tanto. Conseguí tener un piano a mi disposición durante un periodo más largo. Y fue como volver a estudiar, a practicar, y al mismo tiempo regresaban recuerdos de cuando iba andando al colegio escuchando hip hop. Esas dos cosas no encajaban en absoluto, así que en realidad casi cada tema nació de una pequeña miniatura así, que sin duda voy a escribir; creo que incluso podríamos sacar un cuaderno con estas études, por si alguien quiere practicar algo en el piano que sea emocionalmente un poco distinto, hip hop para piano".
El disco es áspero, sin pulir. Se escucha mucho tira y afloja entre los artistas, comentarios, conversaciones, silbidos, interacción.
"Vivimos tiempos muy pulidos ahora mismo, absolutamente. Esto es una protesta contra eso. En ese sentido es una reacción, una rebeldía. Quizá hace unos años no habría llegado tan lejos".
Jimek explica que esta 'crudeza' es también un guiño a los tradicionales skits del hip hop.
"Los skits solían ser esos pequeños interludios entre temas que, antes de que existieran el streaming y el conteo de visitas, creaban toda la atmósfera de un álbum. Escuchabas todo el LP y todos esos interludios eran a menudo conversaciones en una tienda, conversaciones en un coche, conversaciones en el estudio, todo el backstage. Para mí, artísticamente, ese backstage del piano, del proceso en el estudio, es exactamente ese skit, y a menudo sucede dentro de un tema en sí".
Masculinidad, ser un hombre, sensibilidad
En el álbum no hay raperas. Los 12 artistas invitados son hombres. Jimek lo explica a 'Euronews':
"Simplemente salió así. En un momento me di cuenta y decidí no cambiarlo, al contrario, convertirlo en una ventaja. El rap que está cambiando es también algo de lo que hablamos mucho, aparece en las letras. Antes era quizá algo así como un deporte de hombres, pero hoy la masculinidad, ser un hombre, es un tema que merece la pena explorar. ¿Qué significa siquiera? Tenemos enfoques diferentes. Esa sensibilidad... ¿cómo la muestras? Es un dilema para un hombre. Quizá en mi generación hay este diálogo interno: qué tipo de hombre debo ser, en quién debo convertirme, qué necesita el mundo. No hace mucho había un ambiente en el que la hombría tradicional se consideraba pasada de moda. Ahora estamos en un momento en el que quizá volvemos a ver que es necesaria".
La entrevista se realizó en el hotel Polonia Palace de Varsovia.