Mientras la carrera para suceder al primer ministro británico apenas tiene emoción, otro duelo acapara la atención en el Reino Unido: Nigel Farage frente a Count Binface, un cómico viral con un cubo de basura en la cabeza. ¿Es solo una broma o el último ejemplo de la imprevisible política británica?
Es fácil mirar al otro lado del Atlántico y desesperarse ante el estado de la política estadounidense bajo Donald Trump, pero el Viejo Continente tiene también su buena dosis de despropósitos.
Nigel Farage, promotor del Brexit, destacado euroescéptico, ferviente partidario de Trump y líder del partido populista de derecha Reform UK, ha acaparado titulares de forma habitual por sus extravagancias, la más reciente es su dimisión como diputado para forzar una elección parcial en su circunscripción de Clacton.
Farage denunció un "montaje" del 'establishment' tras ser sometido a escrutinio por una donación no registrada de 5 millones de libras de un magnate de las criptomonedas y regalos de un condenado por delitos penales.
Muchos han interpretado este movimiento como una forma de esquivar la investigación del comisario de Normas Parlamentarias y desviar la atención de las graves acusaciones sobre los financiadores de Farage. Aun así, al presentarse a la elección parcial resultante, Farage intentará recuperar su escaño.
Los principales partidos políticos han rechazado presentar candidatos en la elección parcial, que Farage ha calificado como una pelea de "el pueblo contra el 'establishment'". El primer ministro británico saliente, Keir Starmer, calificó la maniobra de "truco desesperado", el líder verde Zack Polanski la tildó de "circo", mientras que la líder conservadora Kemi Badenoch describió la contienda como "falsa" y acusó a Farage de haber tenido una "pataleta".
En cuanto a la ministra de Finanzas Rachel Reeves, afirmó: "Es una farsa y una distracción desesperada, y la gente de Clacton merece algo mejor. Pero si quiere pasar el verano discutiendo con un cubo de basura, no voy a impedírselo".
¿Un cubo de basura?
Sí, ha leído bien. La negativa de los demás partidos a presentar candidatos ha disparado las probabilidades de un candidato satírico que se considera el principal, y por ahora único, rival de Farage en la elección parcial.
¿Su nombre? Count Binface.
Tiene este aspecto:
Así que, en lugar de enfrentarse al 'establishment', Farage se medirá con un hombre que lleva un cubo de basura en la cabeza.
Aunque pueda parecer incongruente o directamente absurdo, no es algo inédito. El Reino Unido tiene una larga y orgullosa tradición de candidatos pintorescos, con figuras como Screaming Lord Sutch, Captain Beany, Lord Toby Jug o Howling Laud Hope, excéntricos notorios que se han presentado como candidatos paródicos en las elecciones como forma de sátira o protesta.
Además, los británicos siempre han brillado a la hora de abrazar lo disparatado y reírse de sí mismos, como demuestran algunos peculiares disfraces y accesorios a lo largo de los años. Y ahora, las esperanzas de una nación se depositan en los hombros con forma de Darth Vader de Count Binface, que se está volviendo viral en internet y suma seguidores.
Descubriendo a Count Binface
¿Quién es el hombre que hay dentro del cubo de basura?
Se llama Jonathan Harvey, un cómico que solía presentarse a las elecciones como Lord Buckethead. Tras una reclamación de derechos de autor, se reinventó como Count Binface en 2018.
Según su perfil en Great British Speakers, Harvey es "un veterano satírico, guionista y actor cómico cuyo trabajo combina una aguda visión política con un absurdo teatral, lo que le convierte en una voz singular para conferencias, paneles y eventos políticos". Como Count Binface, viste un traje negro y gris, una capa plateada, un enorme casco con forma de cubo de basura y se describe como un guerrero espacial alienígena del planeta Sigma IX.
El líder de los Recyclons, que además asegura tener más de 5.900 años, no es nuevo en la escena. Se ha presentado como candidato en varias elecciones, contra Boris Johnson en las elecciones generales de 2019 (y de nuevo en 2023 en la elección parcial de Uxbridge y South Ruislip), contra Sadiq Khan en las elecciones a la Alcaldía de Londres de 2021 y 2024, contra Rishi Sunak en las elecciones generales de 2024...
Hace poco se le vio sobre el escenario cuando el veterano laborista y futuro primer ministro Andy Burnham comprobó que había ganado la elección parcial de Makerfield.
Vea la imagen de abajo:
Sí, a la izquierda de Burnham hay otro candidato de broma disfrazado de zorro. Aún no hemos decidido si se trata de Robert Pownhall, fundador del grupo de campaña Protect the Wild, o si simplemente lo estamos imaginando.
¿Cuáles son sus propuestas?
Prepárense.
Count Binface ha concurrido con programas que incluyen construir al menos una vivienda asequible, introducir topes de precio para los cruasanes y los kebab de Wigan, nacionalizar a la cantante Adele y "mover el secador de manos del aseo masculino del pub Crown and Treaty en Uxbridge a una posición más sensata".
Entre sus otras propuestas figuran reducir el precio de los helados 99 Flake a 99 peniques, rebautizar el London Bridge como 'Phoebe Waller-Bridge', y ha prometido obligar a los directivos de Thames Water a "darse un chapuzón en el Támesis para ver si les gusta", en referencia a los vertidos de aguas residuales al río londinense.
Algunas no son precisamente basura...
Más allá de la broma
La web Great British Speakers añade en el perfil de Harvey: "Jon combina un conocimiento interno de los sistemas políticos con experiencia en campañas y una probada capacidad para conectar con el público".
Harvey utiliza el personaje de Count Binface no solo para satirizar la política británica y ridiculizar sus tradiciones más acartonadas, sino también para fomentar debates sobre la democracia y animar a la participación electoral.
Eso dista mucho de ser una simple broma.
Las probabilidades de que Count Binface venza a Nigel Farage
¿Podría Count Binface protagonizar una de las sorpresas más sonadas y divertidas de la política británica contemporánea?
Cuando en el programa 'Today' de 'BBC Radio 4' le preguntaron si podía derrotar a Farage, Count Binface respondió: "Probablemente no, pero ya sabe que mi misión es celebrar y defender las maravillas de la democracia británica. ¿Y fíjese en esto? El hecho de que me estén entrevistando... Que todos los demás partidos no se presenten dice más de ellos que de mí".
"¿Están huyendo asustados del viejo Binny o piensan que Nigel está montando una ingeniosa maniobra?", añadió. Aunque las probabilidades están en contra de Count Binface, conviene recordar que tiene cierta capacidad de arrastre. Al fin y al cabo, obtuvo 92.896 votos en las elecciones a la Alcaldía de Londres de 2021, y quedó noveno entre 20 candidatos.
Farage sigue siendo el favorito, pero, dada la animadversión que ha generado, aún hay posibilidades. Count Binface también ha asegurado que su principal atractivo para los votantes es que él "no es Nigel Farage". Y téngase en cuenta que ya han ocurrido cosas más extrañas.
Más allá del desconcertante carrusel de primeros ministros británicos en lo que parece un país cada vez más ingobernable y de aquella lechuga que sobrevivió al tiempo de Liz Truss como primera ministra, está el ejemplo de Stuart Hughes.
Tras presentarse sin éxito a la Cámara de los Comunes por el Official Monster Raving Loony Party, este político inglés fue elegido a nivel de distrito en Devon en 1991 por el Raving Loony Green Giant Party. Se convirtió en el primer candidato 'Raving Loony' en ganar unas elecciones disputadas.
¿Está comenzando una nueva era de la política británica en la que la basura la saca el hombre del cubo? Si es así, Count Binface se convertirá en el rostro de referencia del humor británico triunfando en una jornada digna de los Monty Python.
Si no, al menos la humillación de Farage al medirse en la próxima elección parcial con un único candidato que lleva un cubo en la cabeza dará pie a burlas y hundirá aún más su reputación. Andy Burnham ya ha empezado a trolear a Farage al compartir una foto con Count Binface, acompañada del texto: "Siempre merece la pena saber cuándo es el día de sacar la basura".
Cuando se dé cuenta de hasta qué punto su apuesta política le ha salido espectacularmente mal, quizá Farage debería informarse de cuándo es ese día.