Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

EE.UU. propone una multa récord tras el vertido de petróleo en Luisiana, pero apenas tiene efecto

Un pelícano sobrevuela brotes de marisma junto al proyecto de dragado estatal cerca de la isla East Grand Terre, donde el golfo de México se une a la bahía de Barataria.
Un pelícano sobrevuela la nueva hierba de marisma frente a un proyecto de dragado estatal cerca de East Grand Terre, donde confluyen el Golfo de México y la bahía de Barataria. Derechos de autor  AP Photo/Gerald Herbert, File
Derechos de autor AP Photo/Gerald Herbert, File
Por Josh Funk con AP
Publicado Ultima actualización
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

Los reguladores afirman que el vertido de 2023 frente a Luisiana podría haber sido mucho menor si los riesgos se hubieran abordado antes.

Tras un vertido de petróleo en 2023 que envió más de cuatro millones de litros de crudo al golfo de México, frente a la costa de Luisiana, los reguladores de seguridad de oleoductos propusieron el lunes su mayor multa hasta la fecha. Pero para la empresa a la que se dirige el expediente sancionador, la multa de 9,6 millones de dólares (8,8 millones de euros) probablemente no supondrá más que un gasto menor.

Esta sola sanción se acerca al total anual habitual, de entre 7,5 y 9,5 millones de euros, que la PHMSA impone cada año en multas. Es "la mayor sanción civil jamás propuesta en un expediente sancionador sobre seguridad de oleoductos", según un anuncio del Departamento de Transporte de Estados Unidos y de su PHMSA.

Pero el propietario del oleoducto, Third Coast, tiene participación en unos 3.000 kilómetros de tuberías y, en septiembre, la empresa con sede en Houston anunció que había obtenido un préstamo de casi 1.000 millones de euros.

Ni siquiera las multas récord tienen impacto financiero

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, dijo que la multa "envía una señal clara". "Cuando las empresas no cumplen las normas, no dudaremos en actuar con determinación".

El director ejecutivo de Pipeline Safety Trust, Bill Caram, afirmó que este vertido "fue consecuencia de un fallo sistémico en toda la empresa, que revela la incapacidad fundamental del operador para aplicar la normativa de seguridad de oleoductos", por lo que la multa récord es adecuada y bienvenida.

"Sin embargo, incluso las multas récord a menudo no tienen relevancia financiera para los operadores de oleoductos. La sanción propuesta representa menos del 3% de las ganancias anuales estimadas de Third Coast Midstream", añadió Caram. "La verdadera disuasión exige sanciones que hagan que incumplir sea más caro que cumplir".

Por qué ocurrió el vertido

La PHMSA señaló que Third Coast no estableció procedimientos de emergencia adecuados. Esto explica en parte que la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) concluyera que los operadores no lograron parar el oleoducto durante casi 13 horas después de que sus medidores indicaran por primera vez un problema.

La agencia añadió que la empresa no evaluó adecuadamente los riesgos ni mantuvo correctamente el oleoducto Main Pass Oil Gathering, de 46 centímetros. La agencia indicó que la compañía "no realizó nuevos análisis o evaluaciones de integridad tras cambios de circunstancias que identificaron factores de riesgo nuevos y elevados".

Esto reiteró lo que la NTSB recogió en su informe final de junio, donde afirmó que "Third Coast perdió varias oportunidades para evaluar cómo los riesgos geológicos podían amenazar la integridad de su oleoducto".

La NTSB señaló que la fuga frente a la costa de Luisiana se debió a deslizamientos submarinos, provocados por peligros como los huracanes, que Third Coast, propietaria del oleoducto, no abordó pese a que esas amenazas son bien conocidas en el sector.

El vertido pudo haber sido mucho menor

Un portavoz de Third Coast afirmó que la empresa ha trabajado para responder a las inquietudes de los reguladores sobre la fuga, por lo que le sorprendieron algunos detalles incluidos por la agencia en sus acusaciones y el tamaño de la multa.

"Tras una interacción constructiva con la PHMSA durante los dos últimos años, nos sorprendió ver aspectos de las alegaciones recientes que creemos que son inexactos y exceden el precedente establecido. Abordaremos estas cuestiones con la agencia de ahora en adelante", dijo el portavoz de la empresa.

La cantidad de petróleo vertida en este incidente fue muy inferior a la del desastre de BP de 2010, cuando se liberaron 507 millones de litros en las semanas posteriores a la explosión de una plataforma. No obstante, podría haber sido mucho menor si los trabajadores de la sala de control de Third Coast hubieran actuado con mayor rapidez, según la NTSB.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

La UE apuesta por la transición democrática en Venezuela mientras Trump va a por las reservas de petróleo

Cómo diversifica SOFAZ el patrimonio soberano de Azerbaiyán más allá del petróleo y el gas

EE.UU. deniega la licencia a una refinería de petróleo serbia de propiedad rusa