Los expertos instan a aprobar leyes más estrictas para proteger a las ballenas en peligro de extinción.
Una de las especies de ballena más raras del mundo está teniendo este año más crías que en algunas temporadas recientes, aunque los expertos advierten de que hacen falta muchas más para alejar el riesgo de extinción.
La ballena franca glacial cuenta con una población estimada de 384 ejemplares y va en ligero aumento tras varios años de descenso. Según los científicos que la estudian, ha crecido más del 7% respecto a su población de 2020.
Las ballenas dan a luz frente al sureste de Estados Unidos cada invierno antes de migrar al norte para alimentarse. Los investigadores han identificado 15 crías este invierno, informó el lunes la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
Esa cifra supera la de dos de los últimos tres inviernos, pero la especie necesita "aproximadamente 50 o más crías al año durante muchos años" para detener su declive y permitir la recuperación, señaló la NOAA en un comunicado. Las ballenas son vulnerables a las colisiones con grandes buques y a quedar enredadas en artes de pesca comerciales.
Se necesitan leyes más estrictas para proteger a las ballenas
La cifra de este año es alentadora, pero la especie sigue en peligro si no se aprueban leyes más contundentes contra esas amenazas, afirmó Gib Brogan, director de campañas de la organización ambiental Oceana. El Gobierno federal mantiene una moratoria sobre las normas destinadas a proteger a la ballena franca glacial hasta 2028, y los grupos de pesca comercial han presionado para prolongarla aún más.
Todavía queda tiempo para que nazcan más crías este invierno, pero 50 no es una expectativa razonable por la escasez de hembras reproductoras en la población, dijo Brogan.
"No vamos a poder recuperarnos solo a base de nacimientos", dijo Brogan. "También debemos hacer más para atajar las dos principales causas de muerte de la ballena franca glacial, quedar enredadas en artes de pesca y los choques con embarcaciones".
Las ballenas han tenido mejores resultados que el invierno pasado, cuando dieron a luz solo 11 crías, según datos de la NOAA. Solo han alcanzado 20 crías en dos ocasiones desde 2010, y no tuvieron ninguna en la desastrosa temporada de 2018. Los científicos señalan que es menos probable que se reproduzcan cuando han sufrido lesiones o están desnutridas.
Las ballenas fueron cazadas hasta el borde de la extinción durante la era de la caza comercial y llevan décadas protegidas por la legislación federal. Siguen en crisis porque en la última década ha habido más muertes que nacimientos en la población, indicó la NOAA en su comunicado.