El deshielo podría ayudar temporalmente a los osos polares a cazar con más eficacia, pero los científicos alertan de que pronto podría perjudicar las poblaciones.
En 2015, una imagen aterradora de un "horriblemente delgado" oso polar dio la vuelta al mundo, y desató el debate sobre cómo el cambio climático provocado por el ser humano estaba empujando a la especie hacia la extinción.
Aunque no había pruebas de que ese ejemplar famélico, compartido más de 52.000 veces en los dos primeros meses desde su publicación, estuviera desnutrido específicamente por el calentamiento global, los osos polares están clasificados como especie vulnerable por la UICN.
Un estudio de 2020 prevé que para 2100 es probable que se produzcan extinciones locales de osos polares en algunas zonas del Ártico, incluso si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
Pero para las poblaciones de osos polares que viven alrededor de la isla noruega de Svalbard, la situación es bastante distinta.
¿Los osos polares de Svalbard están engordando?
Un nuevo estudio publicado en 'Scientific Reports' concluye que el estado corporal de los osos polares de Svalbard ha mejorado pese a pérdidas significativas de hielo marino en las aguas circundantes. Esto contrasta con observaciones previas que vinculaban la disminución de sus poblaciones con el deshielo.
La temperatura en la región del mar de Barents alrededor de Svalbard ha aumentado hasta 2ºC por década desde 1980. No obstante, tras el censo de 2004, la población de osos polares del mar de Barents rondaba los 2.650 individuos y hasta hace poco no parecía disminuir.
El investigador Jon Aars y su equipo analizaron las posibles causas de esa estabilidad a partir de registros de medidas corporales entre 1992 y 2019. Compararon los cambios en el índice de composición corporal (BCI, por sus siglas en inglés), que suele emplearse como indicador de las reservas de grasa y del estado corporal.
El estudio constató que, aunque el número de días sin hielo aumentó en aproximadamente 100 en un periodo de 27 años, el BCI medio de los osos polares adultos creció a partir del año 2000. En términos sencillos, sus reservas de grasa aumentaron a medida que disminuían los niveles de hielo.
Cómo afecta el deshielo a los osos polares
Los científicos apuntan que esto podría atribuirse a la recuperación de presas terrestres previamente sobreexplotadas por los humanos (como los renos y las morsas).
Otra teoría es que la pérdida de hielo marino puede hacer que presas como las focas anilladas se concentren en áreas de hielo más pequeñas, lo que facilita mucho la caza para los osos.
Sin embargo, los autores advierten de que nuevas reducciones del hielo marino podrían empezar a afectar negativamente a las poblaciones de Svalbard al aumentar las distancias que deben recorrer para acceder a las zonas de caza. Esto ya se ha observado en otras poblaciones de osos polares.
Por ello, los científicos quieren realizar más investigaciones para comprender cómo se adaptarán las distintas poblaciones de osos polares a un Ártico cada vez más cálido.