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Bruselas puede sufrir una "oleada de pobreza" este invierno, dice un experto

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Por Sandor Zsiros
Los consumidores belgas temen no poder pagar las facturas.
Los consumidores belgas temen no poder pagar las facturas.   -   Derechos de autor  U. J. Alexander/Getty Images/iStockphoto

Bruselas, la capital belga puede sufrir un aumento significativo de la pobreza este invierno, ha asegurado  un experto.

Khalid Zian, presidente del Centro Público para el Bienestar Social (CPAS) de Bruselas, ha explicado a Euronews que, debido al aumento de las facturas de energía, muchos de los ciudadanos más vulnerables podrían verse abocadas a una situación difícil.

"Creemos que habrá una ola de pobreza que se extienda por la ciudad de Bruselas, por la región, porque efectivamente tenemos características propias de la región", dijo Zian. "Tenemos muchos inquilinos y hogares que son tamices energéticos y no están suficientemente aislados o en los que no se controla el consumo de energía".

El presidente del CPAS ha iniciado recientemente una campaña de información en los mercados locales sobre sus opciones de ayuda, y afirma que, hasta ahora, se han duplicado las solicitudes de ayuda de las familias.

El gobierno federal belga ya ha anunciado un plan para intentar contener la evolución de la crisis, que incluye una tarifa energética social para los pobres, un recorte del IVA para el gas y la electricidad, y un aumento de las ayudas para la renovación de viviendas.

Pero Zian afirma que estas medidas no son suficientes y que quiere ver una nueva regulación del mercado europeo en la que la energía se convierta en un bien esencial. "Creemos que la energía es un bien esencial. Debe escapar a las leyes del mercado tradicional. Necesitamos un mercado regulado en el que los Estados europeos, o incluso Europa, puedan establecer límites máximos. Todo el mundo necesita energía", ha dicho a Euronews.

Euronews ha hablado también con el belga Quentin Spitaels, que explica que que sus facturas de gas y electricidad se han disparado este año.

Por su casa de cuatro habitaciones, cerca de la ciudad de Namur, paga ahora 659 euros al mes por los servicios públicos, antes pagaba 200 euros. Este padre de cuatro hijos dice que las medidas del gobierno belga para contener la crisis social no son suficientes.

"No creo que sea suficiente dado el número de hogares que se encuentran en esta situación", ha lamentado Spitaels. "No sabemos si tendremos que hacer algo parecido a lo que ocurre en Gran Bretaña, donde hay un movimiento que le dice a la gente que no pague más sus facturas. Y eso puede hacer que los políticos reaccionen de forma más contundente".

Para László Andor, secretario general de la Fundación de Estudios Progresistas Europeos (FEPS), las redes de seguridad de muchos países europeos son demasiado débiles. "En los países en los que la red de seguridad social no es lo suficientemente fuerte, hay que reforzarla. Y este podría ser el momento de desplegar nuevos tipos de servicios básicos", ha pedido Andor.

"Puede que haya llegado el momento de que los servicios básicos universales desplieguen servicios que hagan que la situación sea manejable para los grupos sociales más vulnerables. La calefacción es un área crítica en la que es necesaria algún tipo de intervención. Puede variar de un país a otro".Además ha añadido que esto podría financiarse avanzando hacia un sistema de impuesto sobre la renta más progresivo.

"Este puede ser también el momento en que los gobiernos puedan reformar los sistemas fiscales. En Europa, siete u ocho países siguen teniendo un impuesto sobre la renta plano, un impuesto sobre la renta personal. Así que esto podría reconsiderarse. Y los que se mantienen planos en su contexto pueden introducir un impuesto sobre la renta progresivo y entonces ayudar a financiar las necesidades y reforzar las redes de seguridad social".