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¿Cómo debe ser un posible límite al precio del gas en la UE?

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Por Vincenzo Genovese
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La presidenta de la Comisión Europea presentará sus planes sobre energía esta semana,
La presidenta de la Comisión Europea presentará sus planes sobre energía esta semana,   -   Derechos de autor  Michael Sohn/AP

La Comisión Europea está estudiando la posibilidad de limitar el precio del gas importado para bajar los precios de la energía. Se trata de una idea muy controvertida y que dividió a los ministros de Energía en su encuentro el pasado viernes. "Creo que la diferencia en el precio del gas es, desde el punto de vista del mercado, el caso más difícil y necesitamos un poco más [de tiempo] para analizar el impacto", aseguró la semana pasada el ministro de Industria y Comercio de la República Checa, Jozef Síkela.

El principal punto de fricción es si aplicar el tope de precios sólo al gas procedente de Rusia, o a todo el gas importado a la UE. En el primer caso, el principal riesgo es la interrupción del suministro, ya que es muy probable que el gobierno ruso detenga el flujo hacia Europa. "Se podría argumentar que Rusia ya ha recortado mucho de lo que suministra a Europa porque los flujos se redujeron de 400 millones de metros cúbicos al día a 80 millones de metros cúbicos al día, pero en realidad es importante entender que en 2022 en su conjunto todavía hemos importado bastante gas ruso y hemos utilizado el gas ruso para llenar los almacenes de gas de la UE. Así que pasar de 80 a 0 nos seguiría perjudicando", ha detallado en una entrevista para Euronews, Luca Franza del Instituto Italiano de Asuntos Internacionales.

Por otro lado, un tope de precios generalizado es una medida única, potencialmente más eficaz para reducir los costes de la energía para los usuarios finales. Pero hay que diseñarlo con cuidado. Por ejemplo, se tendría que llegar a un acuerdo con los demás proveedores de gas del mundo: el gobierno noruego ya ha expresado su escepticismo sobre la idea. "También es importante evitar penalizar a los importadores que tienen contratos vigentes con precios potencialmente más altos que el futuro precio del tope. Y por último, y lo más importante, es muy importante asegurarse de que se aplique un mecanismo para atraer el volumen de GNL flexible, ya que de lo contrario se irán a Asia, donde no hay tope de precios".

Sea cual sea la elección, es probable que la UE tenga que hacer frente a algunas consecuencias no deseadas. Encontrar el equilibrio adecuado depende de la Comisión y de los ministros del bloque.