Bruselas cree que la caída de los precios de la energía mejora las perspectivas de crecimiento

La Comisión Europea ha mejorado las previsiones económicas para la UE.
La Comisión Europea ha mejorado las previsiones económicas para la UE. Derechos de autor Olivier Matthys/Copyright 2022 The AP. All rights reserved
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Por Stefan GrobeAïda Sanchez Alonso
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Las nuevas previsiones esperan que el PIB de la UE alcance el 1,0% en 2023 y el 1,7% en 2024, frente a una estimación anterior del 0,8% y el 1,6%.

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La economía europea continúa mostrando resiliencia en un contexto global desafiante y se espera que crezca más de lo esperado en los próximos dos años. Las razones son principalmente unos precios de la energía en descenso, la disminución de las restricciones de suministro y un mercado laboral sólido que ha traído un crecimiento moderado en el primer trimestre de 2023, disipando de una vez por todas los temores de una recesión. Estas han sido las principales conclusiones de las previsiones de primavera de la Comisión Europea, presentadas en Bruselas este lunes.

Este buen inicio de año ha hecho que la perspectiva de crecimiento de la economía de la UE se situe en el 1,0% en 2023 y al 1,7 % en 2024 (frente al 0,8% para 2023 y el 1,6 % para 2024 que apuntaban últimas previsiones de mes de febrero). Las revisiones al alza para la zona del euro son de una magnitud similar, y ahora se espera un crecimiento del PIB del 1,1 % y el 1,6 % en 2023 y 2024, respectivamente.

Se espera que Irlanda registre el mayor crecimiento de los 27 Estados miembros del bloque con un 5,5 % este año y un 5,0 % en 2024. Sin embargo, Suecia y Estonia se contraerán este año con un PIB de -0,5 % y -0,4 % respectivamente. Para el país báltico, 2023 debería ser, por lo tanto, el segundo año consecutivo con un crecimiento negativo, pero se prevé que repunte con fuerza y crezca un 3,1 % en 2024. 

Entre las grandes economías de la zona euro será también la que encabezará el crecimiento en 2023. Por delante de Países Bajos (1,8%) o Italia (1,2%). En el caso de la potencia económica del bloque, Alemania, se espera que registre un crecimiento anémico este año de solo 0,2%, seguido de 1,4% el próximo año. A Francia le debería ir un poco mejor este año (0,7 %) y el doble al año siguiente.

Mejora para España

En el caso de España, la Comisión Europea prevé que sea la séptima economia que más se expandacon un 1,9% para 2023, elevando cinco décimas sus anteriores previsiones. Para 2024 estima que su PIB crezca un 2%. 

Tras el crecimiento de la economía española un 5,5% en 2022, los efectos podrán notarse en 2023 gracias a ese impulso que se apoya también en el impacto del incremento de la actividad turística. Pero Bruselas alerta de "riesgos a la baja" por el endurecimiento de las condiciones financieras, como el incremento de las hipotecas de interés variable.

Inflación en aumento

Pero no todo son buenas noticias. Debido a las persistentes presiones sobre los precios subyacentes, la inflación también se ha revisado al alza en comparación con el invierno, y ahora se prevé que alcance el 6,7 % en 2023 y el 3,1 % en 2024, con una previsión más baja para la zona del euro.

Hungría será la más afectada, con una inflación que alcanzará el 16,4 % este año, seguida de Chequia y Polonia con lecturas cercanas al 12 %. Luxemburgo, Bélgica y España deberían tener las lecturas de inflación más bajas, entre 3% y 4%, en 2023.

"La economía de la UE se está manteniendo notablemente bien frente a la agresión de Rusia contra Ucrania, lo que lleva a una mejora en el pronóstico de crecimiento de hoy para 2023", ha asegurado Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión Europea en un comunicado.

"Con los precios de la energía claramente a la baja, los gobiernos deberían poder eliminar gradualmente las medidas de apoyo y reducir la carga de su deuda", ha apuntado Dombrovskis.

Los precios de la energía notablemente más bajos se están abriendo paso en la economía, reduciendo los costes de producción de las empresas. Los consumidores también están viendo caer sus facturas de energía, aunque se espera que el consumo privado se mantenga moderado ya que el crecimiento de los salarios va a la zaga de la inflación.

Después de alcanzar su punto máximo en 2022, la inflación general siguió cayendo en el primer trimestre de 2023 en medio de una fuerte desaceleración de los precios de la energía. Sin embargo, la inflación subyacente (la inflación general sin energía ni alimentos no elaborados) está demostrando ser más persistente.

En marzo alcanzó un máximo histórico del 7,6 %, pero se prevé que disminuya gradualmente durante el horizonte de previsión a medida que los márgenes de beneficios absorban las mayores presiones salariales y las condiciones de financiación se endurezcan.

"La inflación ha demostrado ser más rígida de lo esperado, pero se prevé que disminuya gradualmente durante el resto de 2023 y en 2024. Y la mejora de las finanzas públicas continuará a medida que se retiren progresivamente las medidas de apoyo energético", ha apuntado durante la rueda de prensa el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni.

La Comisión publica cada año dos previsiones completas (primavera y otoño) y dos previsiones intermedias (invierno y verano). Las previsiones intermedias cubren el PIB anual y trimestral y la inflación para el año en curso y el siguiente para todos los Estados miembros, así como los agregados de la UE y la zona del euro.

El pronóstico económico de verano de 2023 de la Comisión Europea actualizará las proyecciones de PIB e inflación y se espera que se presente en julio de 2023.

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