No hay pruebas de que Elon Musk o SpaceX hayan suministrado directamente servicios Starlink a las fuerzas rusas. Es probable que las tropas rusas accedieran a los terminales Starlink a través de capturas o mercados ilícitos, y los utilizaran ilegalmente para apoyar operaciones de drones.
El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, acusó recientemente al servicio de internet por satélite de Elon Musk de "ganar dinero con crímenes de guerra", ante las acusaciones de que las fuerzas rusas estaban utilizando esta tecnología para atacar Ucrania.
La acusación, formulada el 27 de enero, siguió a nuevas pruebas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), con sede en Estados Unidos, según las cuales las fuerzas rusas utilizaban cada vez más los sistemas de satélite Starlink para ampliar considerablemente el alcance de los aviones no tripulados de ataque.
A raíz de las acusaciones, el Ministerio de Defensa ucraniano y la empresa de Musk, SpaceX, anunciaron que colaborarían para impedir que las fuerzas rusas utilizaran Starlink. Pero, ¿en qué consiste esta tecnología y hay pruebas de que Musk permita su uso por parte de Rusia?
Polonia paga más de 40 millones de euros por los servicios de Starlink en Ucrania
Starlink es una red de internet por satélite operada por Starlink Services, un proveedor de telecomunicaciones filial de SpaceX de Elon Musk. Actualmente, cubre unos 150 países y territorios.
Se ha utilizado ampliamente desde el comienzo de la guerra en Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, tanto con fines humanitarios como militares, con costes parcialmente cubiertos por el Departamento de Defensa de Estados Unidos desde junio de 2023.
Desde marzo de 2025, el Ministerio de Asuntos Digitales polaco paga aproximadamente 50 millones de dólares (42,4 millones de euros) al año para apoyar los servicios de Starlink en Ucrania.
Starlink es utilizado por el Ejército para comunicarse en el campo de batalla, por organismos gubernamentales para mantener los servicios públicos y mantener en funcionamiento los sistemas de identificación digital y por hospitales y servicios de emergencia durante los cortes de energía.
Musk ha dicho anteriormente que Starlink está prohibido para operaciones militares ofensivas según los términos de servicio de la compañía y se ha negado a activarlo sobre Crimea, ocupada por Rusia, citando preocupaciones sobre una escalada.
Sin embargo, Victoria Samson, analista de seguridad espacial de Secure World Fontation, (Fundación Mundo Seguro), dijo a The Cube, el equipo de verificación de hechos de 'Euronews', que Starlink puede utilizarse para apoyar ataques con drones al permitir la comunicación de largo alcance entre los operadores. Los drones equipados con Starlink también son resistentes a las interferencias de las fuerzas ucranianas.
¿Starlink, al servicio de los rusos?
Ya en 2024 aparecieron informes sobre el acceso de las fuerzas rusas a los servicios de Starlink. SpaceX declaró entonces que no vende ni envía Starlink a Rusia y que no realiza negocios con el Gobierno o el Ejército rusos.
Además, las sanciones internacionales y los controles a la exportación de Rusia significan que, en teoría, debería ser difícil para las tropas de Moscú adquirir legalmente el hardware de la tecnología.
No obstante, las autoridades ucranianas afirman tener pruebas de "cientos" de ataques de drones rusos equipados con terminales Starlink, que permiten a los operadores rusos eludir las defensas electrónicas ucranianas que inutilizan los drones interfiriendo las señales de GPS y radio.
El asesor ucraniano en tecnología de Defensa, Serhiy Beskrestnov, también afirmó en Telegram que la tecnología Starlink podría haber estado implicada en un reciente ataque de drones rusos contra un tren de pasajeros en la región de Járkov en el que murieron cinco personas.
Melanie Garson, profesora asociada de seguridad internacional en el University College de Londres, declaró a The Cube que las pruebas disponibles sugieren que Moscú está adquiriendo Starlink por medios ilícitos, ya sea a través de aliados que se los suministran, capturándolos sobre el terreno o comprándolos en mercados secundarios o en la sombra.
Tras las acusaciones, el Ministerio de Defensa ucraniano declaró que estaba trabajando con SpaceX para restringir el uso no autorizado de Starlink. El ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, anunció la introducción de un sistema de verificación descrito como "lista blanca", que sólo permite operar dentro de Ucrania a los terminales Starlink registrados.
Musk afirmó que la iniciativa parecía haber tenido éxito, e instó a Kiev a señalar cualquier caso restante de "uso no autorizado". Sus comentarios merecieron los elogios de los ucranianos.
¿Por qué es difícil bloquear el acceso?
Los expertos afirman que restringir el acceso ruso a Starlink en una zona de guerra es técnicamente complejo, sobre todo porque se corre el riesgo de cortar el acceso también a los usuarios ucranianos.
Según Samson, SpaceX puede limitar la cobertura de Starlink mediante geofencing o geocercado, como una valla virtual alrededor de una localización geográfica delimitada, que permite al sistema operar sólo en regiones definidas. Sin embargo, esto es difícil en un frente activo, donde la línea sigue "moviéndose de un lado a otro" y se corre el riesgo de interrumpir el uso ucraniano de Starlink.
El investigador David Bacci, del Oxford Thermofluids Institute, señaló que las interrupciones de Starlink que se produjeron en Ucrania en 2024 podrían deberse a este tipo de geocercas, ya que Starlink intentó cortar el acceso al uso ruso del sistema.
Apagar los terminales Starlink que han sido capturados o desviados plantea dificultades adicionales. En última instancia, no hay pruebas de que Elon Musk o SpaceX hayan suministrado directamente servicios Starlink a las fuerzas rusas.
Analistas independientes afirman que es probable que las tropas rusas accedieran a los terminales Starlink a través de capturas o mercados ilícitos, y los utilizaran ilegalmente para apoyar operaciones de drones.