La disputa por Groenlandia el mes pasado desató temores de una grave crisis interna en la OTAN y puso en duda la cohesión de la alianza militar, aunque ahora los aliados tratan de recomponer la unidad.
Los ministros de Defensa de la OTAN subrayaron que el apoyo a Ucrania sigue siendo una prioridad absoluta, tras semanas de debate sobre la seguridad en el Ártico que culminaron con el lanzamiento de una nueva iniciativa de la Alianza en el Alto Norte.
En la reunión ministerial celebrada en Bruselas, los responsables de Defensa respaldaron en líneas generales la puesta en marcha de la misión de vigilancia reforzada Arctic Sentry, anunciada el día anterior por el secretario general, Mark Rutte, con el objetivo de reforzar la presencia aliada en la región ártica.
La nueva iniciativa multidominio coordinará las actividades de los 32 aliados bajo una estrategia operativa común. Incluirá el ejercicio danés Arctic Endurance, diseñado para mejorar la capacidad operativa en condiciones extremas, así como el próximo ejercicio noruego Cold Response, al que ya han comenzado a llegar tropas de distintos países miembros.
El refuerzo del flanco ártico responde, en parte, a la presión ejercida por el presidente estadounidense Donald Trump, cuyas reiteradas amenazas de forzar la anexión de Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa y, por tanto, aliado de la OTAN, habían generado tensiones dentro de la organización.
No obstante, varios ministros insistieron en que el fortalecimiento del Ártico no supone desatender a Ucrania, que continúa siendo la principal prioridad estratégica. El país sigue enfrentando intensos bombardeos rusos contra infraestructuras civiles, que han dejado a amplias zonas sin electricidad ni calefacción en pleno invierno.
Defender el flanco oriental
Thorgerdur Katrín Gunnarsdóttir, ministra de Defensa de Islandia, país sin ejército pero miembro de la OTAN, advirtió contra cualquier pérdida de foco. "No podemos permitirnos prestar menos atención al flanco oriental", declaró a su llegada a la sede de la organización, describiendo a Ucrania como un país que lucha "por la libertad y la soberanía de Europa".
Desde Reikiavik subrayan que Arctic Sentry y el respaldo a Kiev no son prioridades contrapuestas, sino compromisos paralelos, ya que una "paz justa y duradera" en Ucrania resulta esencial para la seguridad europea. En la misma línea, el ministro de Defensa de Finlandia, Antti Häkkänen, pidió redoblar la presión económica y militar sobre Rusia.
"Este es el momento crucial para intensificar el apoyo a Ucrania y demostrar al presidente ruso, Vladímir Putin, que Occidente no retrocede", afirmó. El titular de Defensa de Estonia, uno de los miembros más firmes de la Alianza frente a Moscú, celebró la nueva iniciativa ártica, aunque recalcó que "no resta atención a Ucrania ni al flanco oriental".
Hanno Pevkur coincidió en que la presión debe ejercerse en múltiples frentes: "No es solo en el campo de batalla donde hay que presionar a Rusia; también en la economía y en la sociedad".
Nuevos paquetes de apoyo
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, afirmó que aunque la OTAN debe "orientar nuestros sistemas de radar en todas las direcciones", ya que Rusia busca la confrontación "en muchas partes del mundo", incluido el Ártico, "el foco de atención seguirá estando, por supuesto, en el flanco oriental de la OTAN".
Pistorius calificó de "terrorismo contra la población civil" los ataques que Rusia está llevando a cabo en Ucrania y pidió un aumento urgente de la ayuda. El día anterior, mientras asistía a una reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea, Pistorius dijo que Berlín probablemente haría un mayor uso de la Lista de Necesidades Prioritarias de Ucrania (PURL) para financiar la defensa aérea de Ucrania.
En virtud de la PURL, los aliados europeos compran armas de fabricación estadounidense para Ucrania. Este instrumento se puso en marcha el verano pasado, después de que Washington pusiera fin a todas las donaciones directas estadounidenses a Ucrania.
Suecia también declaró que preparará un tercer paquete PURL, cuyos detalles se desvelarán el jueves tras una reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania (UDCG). Aportó más de 325 millones de dólares (273,5 millones de euros) en sus dos primeros paquetes.
El Reino Unido, que copreside la reunión del UDCG, compuesto por 50 países, anunció el jueves que aumentaría la ayuda a Ucrania en otros 500 millones de libras (574 millones de euros), de los cuales 150 millones de libras (172 millones de euros) se destinarán a través de la PURL a pagar interceptores de defensa aérea estadounidenses. El dinero restante financiará 1.000 misiles ligeros multirol de fabricación británica.
Rutte, por su parte, trató de conciliar la creciente apertura de la Alianza con sus compromisos duraderos, argumentando que "la OTAN es tan fuerte que podemos hacer ambas cosas". "Tenemos que asegurarnos de que defendemos cada centímetro de nuestro territorio", afirmó Rutte, destacando que muchos aliados son países árticos, entre ellos Estados Unidos.
Elbridge Colby, subsecretario de Defensa estadounidense, que asiste a la reunión de la OTAN en Bruselas en sustitución del secretario de Defensa, Pete Hegseth, no mencionó Ucrania ni el flanco oriental en su breve intervención ante los medios de comunicación.