El ministro de Economía y Comercio de Líbano, Amer Bisat, declaró a 'Euronews' que su país está cansado de la guerra y quiere la paz con Israel, coincidiendo con las primeras conversaciones directas entre las dos partes en décadas.
'Euronews' ha hablado con el ministro de Economía y Comercio de Líbano, Amer Bisat, mientras su país se embarca en conversaciones diplomáticas directas con Israel por primera vez en más de 30 años.
Las conversaciones, que se celebran en Washington y cuentan con la mediación del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, buscan poner fin a los combates entre Israel y la milicia chií libanesa Hezbolá. Bisat explicó que, para Líbano, los principales objetivos de las negociaciones son el fin de las hostilidades y de la violencia.
"Líbano ha pagado un precio extremadamente alto y sigue pagándolo, tanto en términos de muertos y heridos como en desplazamientos masivos", afirmó Bisat en el programa Europe Today, de 'Euronews'.
"Creo sinceramente que los libaneses quieren la paz, creo sinceramente que los libaneses quieren prosperidad, quieren estabilidad, todos ellos. Creo que todos estamos ahora en una situación en la que estamos cansados de guerras, estamos cansados de la inestabilidad, estamos cansados de la violencia", dijo.
Más de 2.000 libaneses han muerto y alrededor de 1,2 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares desde que Israel lanzó una ofensiva aérea el 2 de marzo, seguida poco después por una invasión terrestre a mediados del mes pasado.
El Estado judío sostiene que su operación a gran escala fue una respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá contra el norte de Israel para vengar la guerra contra su principal valedor, Irán.
Hezbollah critica las conversaciones entre Líbano e Israel
Pocos días antes de la reunión del 14 de abril, celebrada a nivel de embajadores, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la había autorizado con el objetivo de lograr "un acuerdo de paz histórico y duradero" que "se prolongue durante generaciones". Pero también supeditó el éxito de las conversaciones al desarme de Hezbolá.
Hezbolá rechazó el encuentro entre los embajadores libanés e israelí en Estados Unidos, afirmó que no se consideraría vinculado a sus resultados y que no entregará las armas. Preguntado por cómo pretende Líbano sortear la negativa de Hezbolá a desmilitarizarse mientras trata de convencer a Israel de que ponga fin a las hostilidades, Bisat insinuó que el grupo paramilitar acabará viéndose presionado a desarmarse por la propia demanda popular.
"En este momento confiamos en el consenso nacional de que nadie quiere violencia interna", señaló Bisat.
Explicó que, si el Gobierno logra garantizar que Israel detenga sus operaciones en el sur de Líbano, feudo de Hezbolá, y consigue recuperar la soberanía, "creemos que la población, la sociedad, incluida (...) la comunidad chií, a la que consideramos que es socia, estamos todos en el mismo barco en este momento. Creo que si lo presentamos así, acabará imponiéndose un consenso al respecto".
Bisat señaló que esta ronda de conversaciones en Washington es solo el comienzo. "Se trata más bien de sentar las bases. Es probable que al final tenga que ampliarse el grupo y alargarse el proceso. Pero este es el inicio. Y, de nuevo, nuestra exigencia en este momento es el fin de las hostilidades".
El frágil alto el fuego alcanzado la semana pasada entre Israel, Estados Unidos e Irán no se extendió a Líbano. El Departamento de Estado estadounidense señaló, al término de la reunión del 14 de abril, que Washington seguirá siendo el único mediador y que "todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en un momento y lugar mutuamente convenidos".