Miles de inmigrantes sin papeles se agolparon el jueves en ayuntamientos y oficinas de toda España para tramitar su regularización. Las citas aplazadas y los fallos informáticos frustraron a muchos solicitantes.
El jueves, los inmigrantes en España se enfrentaron a largas colas mientras se apresuraban a reunir la documentación necesaria para solicitar el procedimiento migratorio acelerado, contemplado en la amnistía del Gobierno. Aunque las solicitudes en línea se abrieron el jueves, muchas personas aún no estaban listas para presentarlas.
A principios de esta semana, el Gobierno español finalizó la medida anunciada a principios de año, lo que permite a cientos de miles de inmigrantes que viven y trabajan sin autorización en el país solicitar la regularización de su situación.
Este enfoque difiere notablemente de la postura predominante en Europa sobre inmigración, donde los gobiernos intentan reducir el número de llegadas e intensificar las deportaciones, y contrasta con las duras políticas migratorias de la Administración Trump.
Quienes cumplan ciertos requisitos pueden solicitar un permiso de residencia y trabajo de un año. Los inmigrantes podían presentar su solicitud presencialmente a partir del 20 de abril y en línea el jueves. El plazo finaliza el 30 de junio.
Los solicitantes deben haber llegado a España antes del 1 de enero y demostrar que han residido en el país durante al menos cinco meses. En el Ayuntamiento de Barcelona, los inmigrantes esperaron durante horas para obtener un documento que certificara su residencia en la ciudad. También solicitaban la validación de un certificado de vulnerabilidad, necesario en muchos casos para obtener la residencia legal.
En Madrid, los inmigrantes formaron una larga cola frente a la oficina de Transportes de la Comunidad de Madrid, donde intentaban demostrar la autenticidad de sus abonos de transporte, otro comprobante válido de su estancia en el país. María Esperanza, de Perú, expresó su esperanza de que la protección que ofrece el nuevo sistema "se supone que será buena para el trabajo, nos permitirá conseguir empleos con todos los beneficios".
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha defendido el proceso a pesar de las críticas de partidos políticos conservadores como el Partido Popular. Sánchez se reunió el jueves en Madrid con personas que se habían beneficiado de procesos de gobiernos anteriores.
Tener antecedentes policiales no tendrá como consecuencia automática la denegación de la solicitud de regularización para los inmigrantes. Según el real decreto aprobado el pasado martes por el Consejo de Ministros, el requisito más estricto para acceder al permiso de trabajo y residencia durante al menos un año será contar con un certificado de carencia de antecedentes penales expedido por el país de origen del solicitante.
Sin embargo, a la hora de valorar los perfiles de quienes hayan cometido delitos pero no tengan una condena, el texto es más ambiguo. El órgano valorará que la persona que solicita la nacionalidad no sea una "amenaza para el orden público, la seguridad interior, la salud pública o las relaciones internacionales".