El domingo durante un mitin de PSOE con el eslogan 'Defiende lo Público' en Gibraleón, junto a la candidata socialista, María Jesús Montero, ha confirmado que llevarán ante la UE la propuesta de romper la asociación de la UE con Israel.
Pedro Sánchez aprovechó un acto electoral en la provincia de Huelva para lanzar uno de los mensajes de mayor calado en política exterior de las últimas semanas. "Este martes, el Gobierno de España llevará a Europa la propuesta de que la UE rompa su asociación con Israel", afirmó ante los asistentes al mitin.
El presidente del Gobierno añadió que España es "un pueblo amigo de Israel", pero que no comparte las acciones de su Gobierno, y emplazó al resto de países europeos a sumarse a la iniciativa.
La declaración no llegó de improviso. Días antes, Sánchez había pedido a la UE que suspendiera el Acuerdo de Asociación con Israel tras lo que describió como el ataque israelí más duro sobre Líbano desde el inicio de la ofensiva. El domingo, ese llamamiento tomó forma de compromiso concreto con fecha.
Un pulso diplomático que viene de lejos
La posición de España en este conflicto lleva meses endureciéndose. Sánchez e Irlanda ya pidieron en su momento una revisión urgente del acuerdo UE-Israel, argumentando que el respeto a los derechos humanos y los principios democráticos es un "elemento esencial" de esa relación.
En el European Pulse Forum 2026, celebrado en Barcelona, Sánchez sostuvo que Israel está "atropellando y violando" varios artículos del acuerdo de asociación, y señaló que España está "preparada para dar ese paso junto con otros muchos países europeos". Netanyahu respondió acusando a España de librar una "guerra diplomática" contra Israel, a lo que Sánchez contestó trasladando el debate a las instituciones europeas.
El respaldo europeo: mayoría, pero no unanimidad
La propuesta española no parte desde el aislamiento. Países como Bélgica, Eslovenia, Finlandia, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Suecia habían respaldado previamente iniciativas similares, mientras que Bulgaria, Croacia, Chipre, Alemania, Grecia, Hungría, Italia y Lituania se habían mostrado en contra.
La UE es el mayor socio comercial de Israel, con una relación valorada en más de 45.000 millones de euros al año, lo que convierte cualquier ruptura o suspensión del acuerdo en una decisión de enorme peso económico y político.
Una revisión del acuerdo encontró "indicios" de que Israel ha incumplido sus obligaciones en materia de derechos humanos, aunque varios diplomáticos consideran que esas conclusiones no impedirán necesariamente la continuidad del tratado.
La guerra como telón de fondo
Sánchez también se dirigió en el mitin a quienes "iniciaron esta guerra" y les pidió que la paren y "pongan freno a Netanyahu". La elección de un acto de campaña electoral para lanzar este mensaje no es casual: el presidente busca distinguir a España en el escenario europeo al mismo tiempo que refuerza su perfil progresista de cara al electorado andaluz.
Una iniciativa ciudadana, Justicia por Palestina, ya ha recogido más de un millón de firmas para pedir a los Estados miembros que rompan el acuerdo entre la UE e Israel, superando el umbral mínimo que obliga a la Comisión Europea a estudiar la cuestión. La propuesta española llega, pues, con viento a favor en la calle, aunque el camino en Bruselas siga siendo tortuoso.