La confianza en las pensiones europeas se debilita entre las generaciones jóvenes mientras las aportaciones continúan, ¿cómo se comparan los países de la UE?
Las pensiones pueden parecer una realidad lejana para los jóvenes europeos, pero muchos están preocupados por si realmente llegarán a cobrar una pensión.
Aunque el 22% señala las pensiones como una preocupación principal, el 30% de los encuestados afirma tener solo un conocimiento limitado de cómo funciona el sistema, según una nueva investigación del laboratorio de ideas independiente Friends of Europe.
Según el estudio, los jóvenes daneses y franceses son quienes menos saben sobre el funcionamiento del sistema de pensiones, con un 34% y un 33%, respectivamente. En cambio, italianos y españoles aseguran tener el mayor nivel de conocimiento.
"Mi mayor preocupación con respecto a las pensiones es que el sistema ya no funciona para mi generación ni para las que vienen detrás", declaró uno de los encuestados franceses en el sondeo. "Que tengamos que pagar el precio de malas decisiones políticas y económicas". El informe 'Voices for Choices 2026' entrevistó a 2.000 europeos de entre 18 y 35 años en Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Polonia y España.
¿Están los jóvenes europeos cotizando a un sistema en el que no confían?
Casi la mitad de los encuestados afirma que ya cotiza a algún plan de pensiones, mientras que solo el 9% dice no tener intención de contribuir en absoluto.
Sin embargo, pese a este alto nivel de participación, solo el 17% cree que su pensión será suficiente, mientras que el 43% espera que se quede corta.
Más de una cuarta parte de los encuestados daneses cree que su pensión será más o menos suficiente para sostener su jubilación, mientras que más de un tercio de los italianos opina lo contrario.
"El mensaje de fondo es claro: muchos sienten que están poniendo dinero en un sistema en el que no confían", señala el estudio.
Los jóvenes europeos quieren una reforma de las pensiones
Los datos más recientes de la OCDE muestran que las fuentes de ingresos de las personas mayores en Europa, la mayoría pensionistas, varían mucho en el continente.
De media, las transferencias públicas, como las pensiones contributivas, y las transferencias privadas ligadas al empleo, como las pensiones obligatorias y las prestaciones por fallecimiento, representan el 56% y el 7% de los ingresos de las personas mayores, respectivamente.
Por ejemplo, alrededor del 80% de los ingresos de las personas mayores en Austria, Bélgica, Finlandia, Francia y Luxemburgo procede de transferencias públicas.
En cualquier caso, aún falta tiempo para que los jóvenes de hoy puedan empezar a cobrar sus pensiones. A casi nadie le gusta la idea de trabajar más años, pero las expectativas sobre cuánto tiempo tendrán que trabajar antes de jubilarse también difieren en Europa.
Los jóvenes de Dinamarca e Italia esperan tener las vidas laborales más largas, mientras que los de Francia y Polonia son más proclives a imaginar una salida más temprana.
La mayoría de los encuestados españoles, italianos, alemanes, polacos y franceses sostiene que el actual sistema de pensiones está roto y necesita una reforma, mientras que el 43% de los daneses cree que funciona bien y no requiere cambios.
Sin embargo, los jóvenes ciudadanos de la UE están divididos sobre qué están dispuestos a sacrificar para lograr algún tipo de reforma de las pensiones.
Mientras el 45% apoya cambios que eviten medidas impopulares, con Francia y Dinamarca mostrando la menor disposición a reformas más duras, el 40% cree que la reforma debe seguir adelante aunque implique decisiones políticas difíciles.