Emulando a sus compañeros valencianos, quienes han liderado la oleada de manifestaciones en pro de la enseñanza pública hasta ahora, los docentes madrileños advierten -tras una asistencia modesta- de una huelga en octubre si no se llega a un acuerdo con la Comunidad de Madrid.
Ratios insostenibles de alumnado, infraestructuras precarias (como en el caso de los conocidos como barracones de Cataluña), infrafinanciación, medidas insuficientes para los estudiantes con necesidades especiales... Decenas de problemas y miles de familias y profesores han confluido este mediodía en las calles de Madrid y de Barcelona, cuyas autonomías están gobernadas por los dos principales partidos del país, para protestar contra lo que consideran unas condiciones paupérrimas para trabajadores y alumnos.
Los hechos ocurren tras la convocatoria, durante estos dos últimos meses, de una huelga inicial por parte del profesorado de la Comunidad Valenciana para denunciar las mismas situaciones en sus aulas.
Aida San Millán, secretaria general de Educación de la federación madrileña de CCOO, ha confirmado que esta manifestación es la "antesala" a la huelga indefinida que se prepara a partir de octubre. "Es el momento de dar el golpe en la mesa. El profesorado madrileño es el peor pagado de toda España", ha criticado Millán, asegurando que la región lleva 12 años sin ampliar su plantilla.
Este paro ha sido criticado por la consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, asegurando que cree que solo busca "desviar la atención de otras cosas muy graves que están sucediendo" en España.
La marcha (convocada por este sindicato junto a UGT, la asociación CONFAPA y apoyada por el PSOE madrileño) apenas ha llegado a los 1.500 asistentes, según datos de la Delegación del Gobierno en Madrid. La convocatoria también ha sido apoyada por la plataforma 'Aprender sin calor'. "Es imposible que los niños puedan estar en clase, los niños están deshidratados", ha indicado María Sánchez, su portavoz.
Representando a las familias, el portavoz de Confapa, Fernando Mardones, ha denunciado la asuencia de recursos para garantizasr un comedor universal y gratuito en las aulas madrileñas, unos protocolos de acoso efectivos o una correcta atención a la diversidad.
En Barcelona la asistencia ha sido mucho más numerosa: unas 7.000 personas según la Guardia Urbana y 25.000 de acuerdo a los organizadores. La movilización ha sido impulsada por los sindicatos del sector que se desmarcaron de unos pactos anteriores con la Generalitat -Ustec, Intersindical, CGT, COS y CNT-, los cuales reclaman retomar la negociación frente a UGT y CCOO.