En su discurso de victoria, Burnham advirtió al Partido Laborista de que tenía una última oportunidad para cambiar.
El alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, ha ganado la elección parcial de Makerfield, un resultado que refuerza las especulaciones sobre una posible candidatura para disputar el liderazgo del Partido Laborista al primer ministro británico, Keir Starmer.
El candidato laborista regresa a Westminster tras imponerse con claridad en la circunscripción, donde obtuvo 24.927 votos, cerca del 55% del total. Robert Kenyon, de Reform UK, quedó en segundo lugar con 15.696 sufragios, mientras que Rebecca Shepherd, de Restore Britain, fue tercera con 3.111 votos.
La elección parcial se convocó después de que el hasta ahora diputado por Makerfield, Josh Simons, renunciara a su escaño para facilitar el regreso de Burnham a Westminster, en un momento en que Starmer afronta una creciente presión tras los malos resultados del Partido Laborista en las elecciones locales de mayo.
Dentro de la formación laborista, muchos diputados consideran que Burnham es la figura mejor situada para recuperar terreno electoral y frenar el ascenso de Reform UK, el partido liderado por Nigel Farage. En su discurso de victoria, Burnham advirtió de que el Partido Laborista dispone de "una última oportunidad para cambiar".
"No habrá una segunda oportunidad", afirmó. "Pero, a la vista del resultado de esta noche, todavía existe una oportunidad para construir una nueva política basada en la unidad y la esperanza, alejándonos del camino que conduce a una política dividida y oscura como la que vemos en Estados Unidos".
"Ahora debemos seguir ese camino, devolver al país a la senda correcta, reunir de nuevo a la gente y conseguir que las cosas funcionen como deberían", añadió. Starmer felicitó a Burnham por su victoria a través de las redes sociales. "Los votantes han elegido la campaña de esperanza y optimismo de Labour frente a la división y el odio", escribió el primer ministro.
Desde las elecciones locales de mayo, Starmer ha tenido que hacer frente a reiteradas peticiones de dimisión, y su liderazgo podría verse sometido a una presión aún mayor tras el resultado de Makerfield. Por su parte, el exsecretario de Sanidad Wes Streeting ya ha dejado claro que concurrirá a cualquier futura contienda por el liderazgo laborista en caso de que Starmer abandone el cargo.