La reunión del secretario general con Trump se celebra antes de la cumbre de líderes en julio, marcada por las tensiones que ha dejado la guerra en Irán los recortes de Estados Unidos en sus compromisos de defensa en Europa.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se reúne el miércoles en la Casa Blanca con el presidente estadounidense Donald Trump para abordar su resentimiento hacia los aliados europeos por su negativa a sumarse a la guerra en Irán.
Con la decisiva cumbre de líderes de la OTAN prevista para julio, fuentes consultadas por 'Euronews' aseguran que Rutte desplegará una ofensiva de seducción, armado con datos sobre un gasto en defensa récord en toda la alianza en respuesta a las exigentes demandas de Trump de que los europeos aporten más a su propia seguridad.
También destacará la buena evolución del mercado laboral estadounidense a medida que la producción de defensa aumenta para atender la nueva demanda procedente de Europa y Canadá.
"Los gráficos estarán en negrita, con letras doradas y rojas, y mostrarán a Trump hasta qué punto es un gran líder", señaló una fuente. "Rutte le mostrará a Trump cómo su influencia en la OTAN ha llevado a los aliados a alcanzar en conjunto 1 billón de dólares de gasto".
Rutte está acostumbrado a recurrir a los elogios para mantener a Trump de su lado. En la cumbre del año pasado, llegó a referirse a él de forma polémica como "papá" al hablar de la gestión de los conflictos en Oriente Medio por parte del presidente estadounidense.
En una reunión de ministros de Defensa de la OTAN celebrada en Bruselas la semana pasada, Rutte afirmó que los aliados europeos y Canadá han destinado conjuntamente nuevas cantidades históricas a defensa.
"Los aliados europeos y Canadá están dando un paso adelante con incrementos récord el año pasado, más de 90.000 millones de dólares adicionales en términos reales respecto al año anterior", declaró a los periodistas en una rueda de prensa en la sede de la OTAN.
"Es increíble", añadió, aunque reconoció que "todavía hay aliados que se contienen un poco y necesitan hacer más".
Los aliados se reunirán para la cumbre anual en Ankara los días 7 y 8 de julio, donde la agenda se centrará en gran medida en el gasto de los países en seguridad europea y ártica y en la necesidad de aumentar de forma significativa la producción de defensa.
Estados Unidos espera ver pruebas del compromiso de los países de la OTAN de elevar el gasto en defensa hasta el 5 por ciento del PIB para 2035, tras el acuerdo para subir el umbral de gasto alcanzado en la cumbre del año pasado en La Haya.
Rutte se reunirá con Trump y con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en el Despacho Oval a las 15:30, hora de la costa este, este miércoles. También mantendrá encuentros con miembros del Congreso y responsables de la CIA durante los dos días que durará su visita.
"Una estupidez decir eso"
Según ha podido saber 'Euronews', la declaración final o las conclusiones que se publicarán al término de la cumbre de julio aún no incluyen el compromiso de celebrar otra reunión de este tipo en 2027. Se comenta que responsables de la OTAN, entre ellos Rutte, están replanteándose el futuro de este encuentro anual para evitar episodios sonados con una administración Trump beligerante.
Albania está prevista como anfitriona de la cumbre de 2027, pero fuentes señalan que el evento podría trasladarse si el país no muestra avances hacia la superación del umbral de gasto en defensa de la alianza, fijado en el 2 por ciento del PIB. Otros miembros como España, Italia y Chequia también son considerados "rezagados", mientras que Bélgica solo ha alcanzado recientemente el objetivo de gasto.
El lunes, Trump amenazó con retirar la asistencia militar prevista en la doctrina de defensa colectiva de la OTANa los países que rechazaron las peticiones de ayuda de Estados Unidos en su guerra en Irán.
"Nos hemos gastado todo este dinero. Y luego, cuando queremos que quizá nos ayuden en cosas pequeñas... dicen que no, que prefieren no ayudar", dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval. "Es una estupidez decir eso, porque podemos decirles lo mismo si queremos, y quizá lo hagamos".
Trump sigue furioso con los países europeos por lo que, según él, es su falta de apoyo adecuado a Estados Unidos durante su guerra en Irán. Algunos aliados de la OTAN se negaron a permitir que fuerzas estadounidenses aterrizaran en bases navales y militares en ruta hacia Oriente Medio. En los primeros días del conflicto, España anunció que restringiría el uso de su espacio aéreo por parte de aviones estadounidenses como parte de la operación; el Reino Unido rechazó inicialmente conceder acceso, pero cedió poco después para permitir ataques "defensivos" contra objetivos de misiles iraníes.
Desde entonces, el Pentágono ha anunciado un paquete de medidas que, en la práctica, reducen la participación a largo plazo de Estados Unidos en la alianza. Después de que el canciller alemán Frederic Merz criticara públicamente la estrategia militar de Estados Unidos e Israel en Irán por considerarla "mal planteada", Trump comunicó a la OTAN que retiraba 5.000 soldados de Alemania.
En la reunión de ministros de Defensa de la OTAN celebrada en Bruselas la semana pasada, el secretario de Guerra estadounidense Pete Hegseth arremetió contra sus homólogos de los otros 31 aliados y calificó sus países de "vergonzosos" por negarse a participar en la campaña o a respaldarla.
Hegseth anunció una revisión de seis meses de los despliegues militares estadounidenses en Europa, con recortes drásticos previstos. También amenazó con retirar financiación del presupuesto de la OTAN como represalia contra los países que no están pagando su parte.