La marcha del Orgullo ha salido de la Ópera a las tres de la tarde bajo un calor extremo y avanza por el puente Erzsébet hasta Vérmező.
La marcha la abren 16 camiones musicales cargados con altavoces, en cuyas plataformas bailan los participantes de la manifestación, mientras quienes avanzan tras ellos agitan, entre otras, banderas arcoíris.
Ante el edificio de la Ópera los organizadores han desplegado una bandera de la Unión Europea que cubre la calzada, y en la avenida Andrássy han colocado otra bandera arcoíris que también tapa la calzada.
"El año pasado lo demostramos, al menos 350.000 personas marchamos en la 'prohibida' 30ª marcha del Budapest Pride, la Marcha por la Libertad. El poder hizo todo lo posible por intimidarnos y disuadirnos, incluso nos amenazó con prisión, pero no retrocedimos" – escriben los organizadores en la página de Facebook del Pride de este año.
Añaden que el año pasado su amor por la libertad y su valentía hicieron retroceder al autoritarismo. Pero con eso, señalan, aún no han logrado su objetivo, porque "mientras siquiera una sola comunidad viva despojada de sus derechos en Hungría, toda la sociedad vivirá en esa misma situación".
Por ello animan a todo el mundo a sumarse al 31º Pride. "Terminemos juntos la transición democrática, dejemos entrar la luz y el aire de la libertad, invitad a todo el mundo. Hubo Pride, hay Pride, habrá Pride" – escriben.
La marcha sigue este recorrido, Ópera – calle Bajcsy-Zsilinszky – plaza Deák Ferenc – Astoria – calle Kossuth Lajos – puente Erzsébet – plaza Döbrentei – calle Attila – Vérmező.
Durante el evento se espera un calor extremo, según los pronósticos en Budapest se podrían alcanzar los 37-38ºC. Los organizadores se preparan para estas condiciones con ambulancias adicionales y reparto de agua.
Antes del inicio de la marcha, Karácsony Gergely, alcalde de Budapest, y Hadja Lahbib, comisaria europea de Igualdad y Ayuda Humanitaria, mantuvieron una reunión bilateral en la capital húngara.
Lahbib subrayó que este año hay varios cientos de miles de personas de 36 países que respaldan el Pride. En su intervención destacó que valora mucho la valentía del alcalde Karácsony Gergely, que el año pasado defendió la celebración de la marcha del Pride pese a las prohibiciones y tomó una posición firme en favor de los derechos de las minorías en Hungría.
La comisaria europea señaló además que a partir del año que viene habrá recursos presupuestarios duplicados con el fin de reforzar la construcción de una sociedad más inclusiva y democrática.
Karácsony Gergely afirmó que en los últimos tiempos Budapest ha sido la primera línea de la lucha social por la aceptación y por una Hungría más unida y justa. Según Karácsony, la marcha del año pasado también puso en marcha ciertos cambios.
Recordó que en abril la Comisión Europea concluyó que parte de las anteriores medidas del Gobierno, que a su juicio respondían a fines políticos y propagandísticos y presentaban a la comunidad LGTBQ ante la mayoría social en términos negativos, son contrarias al Derecho de la Unión Europea.
Más tarde, Karácsony comunicó que el tribunal había archivado el procedimiento penal abierto contra él por el Pride del año pasado, en el que se le acusaba de vulnerar la libertad de asociación y de reunión.
Mientras tanto, la Jefatura de Policía de Budapest (BRFK) ha abierto diligencias por un presunto delito de daños contra cuatro jóvenes que en la noche del viernes arrojaron banderas arcoíris desde el puente Erzsébet al Danubio, informó el sábado la propia Policía en su página de Facebook.
Precisaron que los agentes los detuvieron en cuestión de minutos, y que el procedimiento se ha incoado en su contra en la comisaría del distrito V.