Los conocidos como 'halcones' del bloque comunitario piden una reducción importante del gasto de cara al próximo presupuesto 2028-2034 de la UE.
Un mayor número de recortes y una falta de ambición en nuevas fuentes de ingresos no hará que la Unión resulte más barata para los contribuyentes, ha afirmado el comisario europeo de Presupuesto, Piotr Serafin, este jueves, en un mensaje dirigido a los llamados países 'frugales', que buscan reducir el presupuesto a largo plazo de la UE.
El presupuesto de dos billones de euros para el periodo 2028-2034 fue presentado por la Comisión Europea en julio de 2025 y se está negociando actualmente entre los Estados miembros. Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Austria mantienen una posición de negociación firme para reducir el gasto propuesto y se muestran reticentes a buscar nuevas vías de financiación.
Esta postura se enfrenta a un grupo de 16 países sudeuropeos y del Este, que a finales de mayo reclamaron aumentar el gasto en agricultura y fondos regionales, ya reducidos de forma significativa en la propuesta de la Comisión de julio de 2025.
Los frugales, que han intentado rebautizarse como 'modernizadores', han sido criticados por Serafin este jueves durante un discurso en la conferencia anual sobre el presupuesto celebrada en Bruselas. "Debemos ser conscientes del vínculo entre tener un presupuesto frugal y tener un presupuesto moderno", ha afirmado Serafin durante el acto.
"La realidad es que un presupuesto más frugal no tiene por qué ser más moderno", ha señalado el comisario, explicando que un presupuesto reducido puede socavar algunos aspectos de la modernización. "Un presupuesto frugal de la UE no tiene por qué resultar más barato para los contribuyentes europeos", ha añadido, al recordar que las inversiones estratégicas, si no se financian con cargo al presupuesto comunitario, deberán salir del gasto de los presupuestos nacionales.
Según el comisario, depender más de los presupuestos nacionales en lugar de actuar conjuntamente a través del presupuesto de la UE acabaría generando más duplicidades, ineficiencias y menos oportunidades para aprovechar economías de escala.
Los Estados miembros alcanzaron a mediados de junio un texto de compromiso sobre el presupuesto. El documento, que intenta conciliar las posiciones de los frugales y de los amigos de la cohesión, plantea un recorte de 32.800 millones de euros sobre la propuesta inicial de la Comisión Europea.
Según varias fuentes conocedoras de las negociaciones que hablaron con 'Euronews' bajo condición de anonimato, el último texto se considera un primer paso para seguir negociando y no se espera que las cifras definitivas estén sobre la mesa al menos hasta diciembre. El objetivo de los negociadores es alcanzar un acuerdo antes de finales de 2026 y evitar que las discusiones se prolonguen hasta 2027, un año electoral clave para varios países europeos, entre ellos Italia, Francia y Polonia.