La Comisión y el Parlamento chocan por una brecha de 175.000 millones. La Defensa multiplica su presupuesto por 5 debido a la guerra en Ucrania, mientras que la agricultura y regiones de Portugal o Eslovenia sufrirán recortes. Los países frugales rechazan emitir más deuda conjunta.
La UE negocia su próximo presupuesto a largo plazo, el marco financiero plurianual para 2028-2034. La Comisión Europea propone 1,8 billones de euros, pero el Parlamento quiere 1,96 billones cuando las conversaciones arranquen en 2025, lo que deja una brecha de 175.000 millones de euros que refleja prioridades contrapuestas.
La Defensa sale ganando. El presupuesto asigna 131.000 millones de euros a Defensa, seguridad y espacio, cinco veces más que el actual marco financiero plurianual. La financiación para la movilidad militar se multiplica por diez, impulsada por la guerra de Rusia en Ucrania y las dudas sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos.
Los agricultores, las regiones más pobres y las organizaciones de la sociedad civil salen perdiendo, ya que se enfrentan a menores asignaciones. Chequia, Eslovenia y Portugal recibirán menos con la nueva fórmula.
Los Estados frugales Alemania, Países Bajos, Suecia y Austria quieren un presupuesto más ajustado, sin deuda conjunta. El Parlamento reclama más fondos para el clima, la cohesión y los ciudadanos.
El Parlamento votará su mandato negociador el 18 de mayo de 2026. Alcanzar un acuerdo definitivo antes de 2027 es posible, pero está lejos de ser seguro.