Los Bomberos permiten el regreso de los evacuados en La Bisbal d'Empordà tras estabilizar el perímetro del incendio, que ya. suma 2.300 hectáreas. En paralelo, los fuegos de Huesca, León y Andalucía obligan a mantener desplegados a cientos de efectivos.
El jefe de la región de emergencia de Gerona de los Bombers de la Generalitat, Jordi Martí, confirmó este domingo el fin del confinamiento y autorizó el regreso de los vecinos evacuados por el incendio de La Bisbal d'Empordà. Podrán volver quienes residen en la urbanización de Vall Repòs, en Santa Cristina d'Aro, y algunos edificios puntuales de Cabanyes.
El fuego ha calcinado ya unas 2.300 hectáreas y, según Martí, la estabilización avanza a buen ritmo en todo el perímetro. Aun así, persisten restricciones de acceso al macizo de Les Gavarres, solo se permitirá entrar bajo supervisión de los Mossos d'Esquadra, y continúan cortadas la carretera GI-660 y la vía que conecta Vall Repòs con Cabanyes.
El jefe de operación de los Bombers, Eduard Martínez, fue más cauto: consideró improbable declarar el incendio controlado este domingo, ya que aún queda trabajo pendiente en un perímetro de unos 40 kilómetros.
Cerca de 400 efectivos y un centenar de medios continúan movilizados, con especial atención al viento de marinada, que podría reactivar los flancos derecho e izquierdo del incendio y empujarlo hacia el espacio natural de Les Gavarres. Hasta el momento se ha trabajado alrededor del 70% del perímetro.
El balance material y humano es considerable: ocho viviendas quedaron completamente destruidas, además de daños parciales en otras casas, una industria y varios vehículos. 11 personas han resultado heridas desde el inicio del fuego, entre civiles, bomberos y un miembro de la Unidad Militar de Emergencias.
Por otro lado, el trabajador detenido el viernes, acusado de originar el incendio con una radial, herramienta prohibida en situación de riesgo, quedó en libertad provisional, aunque deberá comparecer ante la jueza cada vez que se le cite. La Generalitat, mientras tanto, investiga a la empresa de mantenimiento vial para la que trabajaba.
Huesca: un helicóptero sufre un incidente sin heridos graves
En Loporzano (Huesca), las labores de extinción se vieron interrumpidas por un incidente durante una maniobra de carga de agua en el embalse de Montearagón, cuando un helicóptero ligero de la base de Boltaña se vio afectado. La piloto salió por sus propios medios, resultó ilesa y fue trasladada a Boltaña.
El fuego, que afecta unas 200 hectáreas del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, 40 de ellas dentro del propio parque, evoluciona favorablemente y sin frentes activos con llama, aunque el servicio Infoar del Gobierno de Aragón advierte de riesgo de reactivación durante las horas de mayor calor. San Julián de Banzo y Chibluco permanecen evacuados, y la carretera HU-V-3302 sigue cortada.
El capitán de la UME, Fernando Sanz, calificó la evolución como favorable, aunque pidió prudencia ante las horas centrales del día. La unidad mantiene desplegados a unos 40 efectivos, seis autobombas y un vehículo nodriza, a los que se sumará un buldócer trasladado desde Gerona. Sanz destacó la dificultad del terreno, con laderas de hasta 200 metros de desnivel a las que solo se puede acceder a pie, lo que obliga a combinar descargas aéreas con trabajo manual mediante azadas, batefuegos y motosierras.
La UME sigue desplegada en Portugal, ayudando a los medios locales a controlar el incendio de Vouzela.
León, Andalucía y otros focos bajo vigilancia
En León, el incendio declarado el 26 de junio cerca de Ribota de Sajambre sigue sin control debido a la pendiente extrema del terreno, que impide el trabajo terrestre y complica las descargas aéreas por riesgo de desprendimientos.
Los equipos se concentran en evitar que las llamas crucen la carretera y el río Sella. El humo obligó a cortar temporalmente la N-625 a su paso por Oseja de Sajambre, lo que llevó a elevar el incendio a índice de gravedad IGR-1 y movilizar más recursos.
En Andalucía, el panorama es desigual. El incendio de Morón de la Frontera continúa activo, con dos aviones anfibios, un helicóptero semipesado, 75 profesionales y equipos de apoyo médico y meteorológico. El de Los Blázquez está estabilizado, con 25 efectivos trabajando sobre el terreno. Los fuegos de Villanueva del Río y Minas, y de Jódar, se dan ya por controlados, mientras que el de Guillena evoluciona favorablemente.