A su llegada a la cumbre de la OTAN, el presidente de Estados Unidos afirma que Dinamarca no ha invertido lo suficiente en la seguridad del territorio ártico.
El presidente estadounidense Donald Trump ha reactivado la reivindicación que ya hizo a principios de este año de que Groenlandia, el territorio ártico semiautónomo de Dinamarca, "debería estar bajo control de Estados Unidos", una declaración que parece echar por tierra meses de diplomacia desplegada este mismo año para convencerle de que retirara esa demanda.
Trump hizo estas declaraciones poco después de llegar a Ankara para la cumbre anual de la OTAN, de dos días de duración.
"Groenlandia no ayuda a Dinamarca", dijo a los periodistas. "Dinamarca no gasta realmente dinero en ayudar a Groenlandia, pero para Estados Unidos es una parte importante y está rodeada de barcos de China y de barcos rusos".
Trump admitió a continuación que sus anteriores planes sobre Groenlandia, el pasado enero, cuando se negó a descartar el uso de la fuerza militar para hacerse con el control del territorio, habían "dañado" las relaciones con los aliados de la OTAN.
Horas antes, en el Foro de la Industria de Defensa de la OTAN, aliados de Canadá y Europa se comprometieron a invertir en torno a 50.000 millones de euros en Defensa bajo la denominación 'NATO 3.0'. Su intención era que la cumbre de este año transcurriera sin grandes sobresaltos y que el mensaje principal fuera que la alianza está invirtiendo cifras récord en su seguridad colectiva.
En menos de una hora desde su aterrizaje en Ankara, Trump había frustrado las expectativas del resto de líderes. Casi nada más llegar, volvió a reprochar a sus aliados que no se sumaran a la guerra en Irán, afirmó estar "muy decepcionado con la OTAN" y reiteró su acusación de que Europa y Canadá habían "abandonado" a Estados Unidos cuando este emprendió acciones militares contra Irán junto a Israel el pasado febrero.
"Digo que está bien, pero cabría esperar que estuvieran muy dispuestos a hacer algo para ayudarnos, y en realidad no lo estuvieron", dijo Trump a los periodistas.
"Sinceramente, si no se celebrara en Turquía, donde mi amigo resulta ser un líder muy fuerte, una persona muy fuerte, es posible que no hubiera asistido", dijo sobre el anfitrión, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. "Sentí que tenía que asistir porque, ya sabe, sé que se ha volcado por completo".
Erdoğan recibió a Trump en el Palacio Presidencial de Beştepe con salvas de cañón, una banda militar y una guardia de honor. "Es usted un líder respetado en todo el mundo", dijo el presidente estadounidense Trump a Erdogan, y añadió que lo considera "un gran amigo".
"Solo quiero decir que tengo mucho respeto por el presidente y que creo que esto es realmente beneficioso para ambos países... es un honor estar con usted y vamos a tener muchas buenas reuniones".
Pero Erdogan podría tener algo más que la amistad en mente, ya que Trump también dijo a la prensa que estaba estudiando readmitir a Turquía en el programa estadounidense de cazas F35.
"Es una decisión que vamos a tomar... es un gran avión, el mejor con diferencia, y sin duda es algo que tendremos en cuenta", dijo Trump.
El acceso de Turquía al programa fue suspendido en 2019 por una orden del Congreso después de que Ankara comprara el sistema de defensa antiaérea S-400, de fabricación rusa. Legisladores estadounidenses y responsables de seguridad alegaron motivos de seguridad y advirtieron de que el S-400 podría suponer una amenaza para los sistemas fabricados en Estados Unidos.