La Comisión Europea ha planteado opciones para restringir más las importaciones de bienes de colonias israelíes en territorios palestinos ocupados, después de que una mayoría de ministros de Exteriores de la UE pidiera aclarar qué medidas comerciales restrictivas pueden adoptarse.
Bruselas ha propuesto prohibir total o parcialmente las importaciones de bienes producidos en asentamientos israelíes ilegales, junto con otras opciones para restringir aún más el comercio de la UE con los asentamientos en los territorios palestinos ocupados, según fuentes diplomáticas.
Las propuestas llegan después de que una mayoría de Estados miembros instara al Ejecutivo comunitario a plantear restricciones comerciales más estrictas en respuesta a la continua expansión de los asentamientos en la Cisjordania ocupada.
Un documento de opciones distribuido por la Comisión Europea a los Estados miembros el miércoles detalla tres medidas para endurecer aún más las restricciones a las importaciones de bienes producidos en asentamientos israelíes, que ya están excluidos del trato arancelario preferencial de la UE.
Entre ellas figuran un veto total o parcial a la importación de productos procedentes de asentamientos, licencias de exportación más estrictas y aranceles disuasorios. Se espera que los embajadores de la UE aporten un primer análisis en una reunión a puerta cerrada en Bruselas el viernes, antes de que los ministros de Exteriores de la UE se reúnan para seguir debatiendo el lunes.
Sin embargo, el documento solo expone opciones, no propuestas concretas, y no se espera ninguna decisión formal sobre este asunto la próxima semana. El próximo Consejo de Asuntos Exteriores formal no se celebrará hasta octubre, lo que para algunos Estados miembros retrasará aún más la adopción de medidas.
"La Comisión está, claramente, ganando tiempo, pero tampoco hay consenso en el Consejo", declaró un diplomático de la UE a 'Euronews' bajo condición de anonimato, y añadió que, aunque no consideraban la iniciativa ideal, quizá sirviera para poner el proceso en marcha.
Los asentamientos israelíes en Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán se consideran ilegales según el derecho internacional.
La primera opción obligaría a las empresas que importan bienes de asentamientos israelíes a solicitar una licencia de exportación, una de las soluciones planteadas por los Gobiernos francés y sueco en una carta conjunta a la Comisión Europea en abril.
Aun así, el documento de la Comisión advierte de que un sistema así seguiría siendo vulnerable a la elusión.
Investigaciones recientes han constatado que exportadores en los asentamientos israelíes siguen vendiendo sus productos en los mercados europeos libres de aranceles pese a las restricciones vigentes, mediante prácticas como el etiquetado fraudulento y la mezcla de productos procedentes de asentamientos con mercancías fabricadas dentro de Israel.
En segundo lugar, la Comisión ha propuesto introducir aranceles más elevados para que la importación de bienes procedentes de asentamientos resulte prohibitivamente cara, pero reconoce que esta opción también sería vulnerable a métodos de elusión.
La tercera opción es un veto total o parcial a las importaciones procedentes de asentamientos ilegales, lo que obligaría a los agentes de aduanas de las autoridades nacionales a identificar las mercancías procedentes de asentamientos israelíes en las fronteras de la UE.
El documento deja abierta la cuestión de la base jurídica, si debe enmarcarse en la política comercial, que se aprueba por mayoría cualificada, o en la política exterior y de seguridad común, que requiere unanimidad.
Los servicios jurídicos del Consejo, el influyente órgano asesor jurídico de la institución, señalaron a los países de la UE en un dictamen oral que recurrir a la base jurídica de política comercial debería ser posible, en función de los detalles de la propuesta.
Por el contrario, la Comisión reiteró en su documento que, a su juicio, es necesaria la base jurídica de política exterior, lo que haría extremadamente difícil sacar adelante cualquier propuesta.
Según ha podido saber 'Euronews', al menos 20 Estados miembros pidieron a la Comisión que expusiera las opciones disponibles para restringir aún más el comercio con los asentamientos cuando los ministros de Exteriores se reunieron en junio en Luxemburgo.
El impulso político a esta medida ha ganado fuerza desde que Francia y Suecia instaron a la Comisión en abril a presentar una propuesta, invocando el dictamen consultivo de 2024 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la ilegalidad de los asentamientos israelíes.
Varias resoluciones de la ONU, desde finales de la década de los años setenta hasta hoy, también afirman que la actividad de asentamientos en los territorios palestinos es ilegal.
Por el contrario, el Gobierno israelí rechaza que se califique esos asentamientos de ilegales y los define como "emplazamientos temporales".
En declaraciones a 'Euronews' en mayo, el viceministro francés de Comercio Exterior, Nicolas Forissier, afirmó que reclamar restricciones más estrictas "no es una posición agresiva". "En términos de derecho (internacional) y de derechos humanos, es normal que lo digamos", añadió.
Israel ha adoptado recientemente medidas destinadas a reforzar su control sobre Cisjordania y Jerusalén Este en ámbitos como el derecho de propiedad, la planificación y las licencias. Estos pasos parecen contravenir acuerdos clave firmados en el marco de los Acuerdos de Oslo de paz de 1993.