Lagarde aseguró a 'Euronews' que no será candidata y prometió seguir defendiendo los ideales europeos, mientras en Bruselas y París crecen los rumores de que podría dejar pronto el BCE para implicarse de lleno en la campaña.
"No soy candidata a nada, pero me importa mucho que Europa esté protegida y que Europa sea el marco en el que actúan los Estados miembros, incluida Francia", declaró a 'Euronews' la presidenta del BCE, Christine Lagarde, de nacionalidad francesa, en una entrevista exclusiva.
Lagarde explicó que sigue de cerca la campaña de cara a la votación prevista en abril de 2027 y confía en que "siempre prevalezca la razón y en que Francia, sea quien sea su dirigente, valore que es un miembro clave para Europa".
"Europa es el único terreno de juego en el que los Estados miembros, las naciones e incluso Francia pueden desempeñar realmente un papel significativo", añadió en la entrevista para The Europe Conversation.
Sus declaraciones llegan tras nuevos acontecimientos en las elecciones presidenciales francesas. El martes, la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, afirmó que mantiene su intención de presentarse a la Presidencia en 2027 pese a que un tribunal de apelación de París confirmó la condena relacionada con la malversación de fondos de la UE vinculada a empleos en el Parlamento Europeo.
A pesar de la condena, quedó habilitada para concurrir, aunque deberá llevar una pulsera telemática. Le Pen acumula un largo historial de críticas a las instituciones europeas por sus competencias supranacionales y ha defendido en su lugar volver a una Europa de naciones.
Su partido forma parte de Patriotas por Europa, un grupo de extrema derecha en el Parlamento Europeo en Bruselas, fundado por el ex primer ministro húngaro Viktor Orbán.
En el otro extremo del espectro político, Jean-Luc Mélenchon, líder de la formación de izquierda radical La Francia Insumisa (La France Insoumise), también ha anunciado su intención de presentarse.
Un duelo en segunda vuelta entre Mélenchon y Le Pen se considera un escenario verosímil en las presidenciales de 2027, lo que obligaría a elegir entre dos partidos situados fuera del consenso proeuropeo. Ambos sostienen que el statu quo ha fracasado.
En su puesto actual al frente del BCE, Lagarde está obligada a guardar neutralidad política, pero, preguntada por si ese escenario podría suponer una amenaza "existencial" para Francia y, en un sentido más amplio, para la estabilidad política y económica de Europa, respondió que confiaba en que "el proceso democrático continúe" y añadió que "en política, los próximos ocho meses son una eternidad".
Entre los candidatos que han dado el paso hasta ahora, los centristas europeístas como Édouard Philippe y Gabriel Attal son por ahora los principales contrapesos a Le Pen, aunque las encuestas les sitúan por detrás.
Antes de ponerse al frente del BCE y, previamente, de dirigir el FMI, Lagarde estuvo al mando del Ministerio francés de Finanzas bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy, se convirtió en la primera mujer en dirigir una economía del G7 y estuvo al mando de la política económica francesa durante la crisis financiera de 2008.
Lagarde declaró a los medios franceses la semana pasada que en esa cita crucial debe escucharse una voz claramente europeísta y, preguntada al respecto, no descartó dejar el BCE antes de octubre de 2027, cuando expira su mandato. La fase decisiva de la campaña comenzará a principios del próximo año.
El futuro de Lagarde se sigue con atención en Bruselas, ya que su nombramiento formó parte de un reparto institucional que también llevó a Ursula von der Leyen a la presidencia de la Comisión Europea.
El acuerdo estableció un equilibrio de poder entre Francia y Alemania.