El bajo nivel del Danubio obliga a suspender el transbordador entre Bechet y Bulgaria, deja barcazas varadas y fuerza a los cruceros a modificar sus rutas. La falta de agua también compromete el riego de los cultivos, mientras los hidrólogos alertan de que el caudal seguirá descendiendo.
El descenso del caudal del río Danubio está provocando graves problemas en el sur de Rumanía, donde el transporte fluvial y la actividad agrícola se han visto seriamente afectados. En la localidad de Bechet, el transbordador que conecta con Bulgaria permanece suspendido desde hace varios días, numerosas barcazas cargadas de cereales han quedado varadas y los cruceros turísticos se han visto obligados a alterar sus itinerarios.
Las embarcaciones de carga ya no pueden navegar con normalidad debido al escaso calado del río, mientras que algunos cruceros que debían continuar hasta el delta del Danubio han tenido que atracar en Bechet. Las agencias de viajes buscan alternativas para sus pasajeros, que en muchos casos son trasladados por carretera hasta Bucarest para continuar con sus programas turísticos.
"Las agencias de viajes intentan buscar alternativas para sus pasajeros. Ahora vamos a permanecer atracados aquí durante dos días. Nuestros pasajeros irán a Bucarest porque todos los programas se han visto alterados debido a la situación del agua", explica Ayman Ismail, representante de una compañía de cruceros. El barco en el que trabaja había partido de Budapest, pero el bajo nivel del Danubio obligó a modificar su recorrido en varios países por los que discurre el río.
La situación también preocupa a quienes dependen de la actividad portuaria. "El tráfico en el Danubio se ha paralizado y no sabemos cuándo se reanudará. Hay cruceros que vienen del oeste cada año y este año tienen graves problemas, ya que no pueden llegar a su destino final", señala Constantin Ionele, propietario de un pontón del puerto de Bechet.
Más allá del transporte, la escasez de agua está golpeando con fuerza al sector agrícola. El descenso del nivel del río ha dejado fuera de servicio las estaciones de bombeo utilizadas para el riego, lo que pone en riesgo las cosechas en plena ola de calor. "El bajo caudal del Danubio, la falta de agua... A partir de ahora empezamos a contar cada céntimo, porque hay menos", lamenta el agricultor Constantin Iancu.
Los hidrólogos advierten de que el nivel del Danubio seguirá descendiendo en los próximos días. El caudal del río se encuentra ya entre los más bajos registrados en las dos últimas décadas, una situación que amenaza con prolongar las dificultades para el transporte, el turismo y la agricultura en la región.