Tras su victoria por dos a uno sobre Inglaterra en el Mundial, los jugadores de Argentina exhibieron una pancarta sobre el territorio británico en disputa de las islas Malvinas.
Argentina se expone a posibles sanciones disciplinarias tras su victoria en semifinales ante Inglaterra, después de que sus jugadores exhibieran una pancarta en apoyo del reclamo de soberanía de su país sobre las islas Malvinas.
La vigente campeona remontó un 1-0 en contra y se clasificó para su segunda final mundialista consecutiva gracias a los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, que desataron celebraciones de Atlanta a Buenos Aires.
Sin embargo, la decisión de pasear una pancarta con el lema "Las Malvinas son argentinas" podría acarrear una multa por parte de la FIFA.
En 2014, la Asociación del Fútbol Argentino fue multada con 30.000 francos suizos (32.455€), después de que varios jugadores posaran para fotos delante de una pancarta con el mismo mensaje antes de un amistoso contra Eslovenia.
Según el Código de Conducta en los Estadios de la FIFA, publicado antes del inicio del torneo, están prohibidas "las pancartas, banderas, folletos, prendas de vestir y otros elementos de propaganda de carácter político, ofensivo y/o discriminatorio".
La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, escribió: "Prohibieron llevarlas al estadio y se olvidaron de que las llevamos en la sangre y en el corazón".
Las islas Malvinas fueron el epicentro de una guerra entre el Reino Unido y Argentina en 1982, en la que murieron 655 soldados argentinos y 255 británicos.
Argentina reclama desde hace décadas la soberanía sobre las islas Malvinas, como denomina al archipiélago del Atlántico Sur, y sostiene que fue ocupado ilegalmente por el Reino Unido en 1833.
El Reino Unido rechaza esta reclamación, sostiene que mantiene la soberanía sobre las islas y recuerda que sus habitantes votaron de forma abrumadora en un referéndum celebrado en 2013 a favor de seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar.
La ONU no respalda la reclamación de soberanía de ninguno de los dos países, pero ha instado en reiteradas ocasiones a ambos Gobiernos a retomar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica.