Las llamas alcanzaron una velocidad de 128 metros por minuto, cuatro veces superior a la habitual, en un incendio que la Junta de Andalucía califica de "extraordinario".
El incendio forestal que el pasado 9 de julio causó 13 muertos en Almería avanzó cuatro veces más rápido de lo que prevén los modelos para un fuego habitual, según ha explicado este jueves el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, durante su comparecencia en el Pleno del Parlamento de Andalucía.
El consejero aseguró que las llamas llegaron a propagarse a 128 metros por minuto y afirmó que "nos enfrentamos a un incendio extraordinario, inusual, con velocidades de propagación fuera de toda lógica y sin patrones previsibles".
Sanz explicó que el fuego comenzó a las 16:25 tras la caída de un cable eléctrico en la cuneta de una carretera. En pocos minutos se movilizaron Bomberos, Guardia Civil y medios del Plan Infoca, pero la rapidez con la que avanzaron las llamas obligó a reforzar el dispositivo casi de inmediato.
Antes de las 17:00 ya se había cortado la carretera más cercana y, poco después, comenzaron las primeras evacuaciones.
Con el empeoramiento de la situación, la Junta elevó el nivel de emergencia y solicitó la intervención de la UME, la Unidad Militar de Emergencias. Según el consejero, las condiciones meteorológicas, con temperaturas superiores a los 40ºC, fuerte viento y una humedad muy baja, hicieron que el incendio se comportara de forma imprevisible.
El fuego ha arrasado finalmente unas 5.200 hectáreas y continúa sin estar extinguido.
Durante su intervención, Sanz tambiéndefendió la decisión de no enviar una alerta masiva a los teléfonos móviles mediante el sistema ES-Alert. Explicó que cada zona requería instrucciones diferentes: en algunos casos evacuar y en otros permanecer confinados y que un único mensaje podría haber generado confusión entre la población.
Mientras tanto, la Guardia Civil y los agentes forestales mantienen abierta la investigación para esclarecer las causas del incendio.