El consejero andaluz Antonio Sanz asegura que no activar el sistema ES-Alert durante el incendio de Los Gallardos, con 12 muertos, respondió a criterios técnicos y no políticos, y que su uso habría generado confusión entre los vecinos.
Antonio Sanz, consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, ha salido este sábado a explicar por qué no sonó el ES-Alert durante el incendio de Los Gallardos, en Almería, un fuego que ya se ha cobrado 12 vidas y mantiene a más de una veintena de personas sin localizar.
Lo ha hecho en el Puesto de Mando Avanzado, tras la reunión de coordinación del operativo, y con un mensaje que ha repetido varias veces: "la decisión fue técnica, no política".
El argumento central de Sanz tiene que ver con cómo funciona realmente el ES-Alert, que llegó tarde en otras catástrofes como la DANA. El sistema emite avisos a través de las antenas de telefonía móvil, y su cobertura no permite dirigirse a un núcleo concreto sin afectar también a poblaciones vecinas que no están en peligro. Sanz confirmó: "Si mandamos un mensaje ES-Alert, se lo mandamos a 6.000 personas".
En una emergencia como la de Los Gallardos y Bédar, donde coexistían órdenes distintas,unas zonas debían confinarse, otras evacuar, y por rutas diferentes, un solo mensaje masivo habría mezclado instrucciones contradictorias.
Según el consejero, fueron los técnicos de Protección Civil quienes desaconsejaron su uso, no los responsables políticos. "Los mensajes para los ciudadanos en poblaciones tan pequeñas hubieran provocado daños irreparables y confusión a la población", ha insistido.
La comunicación puerta a puerta era lo más efectivo
Ante la imposibilidad de un aviso masivo preciso, el aviso se trasladó de otra forma. Sanz ha explicado que, con las líneas de telefonía dañadas por la caída de postes durante el incendio, el alcalde de Bédar propuso una alternativa: avisar vecino por vecino, con la ayuda de voluntarios, concejales y la Policía Local.
En un municipio pequeño, ha defendido el consejero, ese boca a boca resultaba más fiable que un mensaje automático que podía no distinguir entre calles a salvo y calles amenazadas. Es en Bédar, precisamente, donde se concentra buena parte de las víctimas mortales del incendio.
Sanz ha cerrado su intervención insistiendo en que la decisión se tomó después de valorar todas las opciones disponibles, y que fueron los expertos quienes marcaron el camino a seguir en cada momento del incendio.
"Los responsables políticos estamos para asumir los criterios de los expertos y de los técnicos", ha zanjado. La polémica sobre la falta de alertas llega en paralelo a otras informaciones que apuntan a que parte de las víctimas murió tras abandonar las rutas oficiales de evacuación para intentar salir por caminos alternativos, un extremo que las autoridades siguen investigando junto al origen del fuego, que todo apunta a la caída de un cable eléctrico.