El Gobierno pide permanecer en interiores y usar mascarilla FFP2 ante el humo de los incendios. La calidad del aire empeora con los incendios forestales y recomiendan proteger especialmente a mayores, niños y embarazadas. ¿Cómo debemos prepararnos para una evacuación?
El Gobierno central ha trasladado a la ciudadanía madrileña una recomendación clara: quedarse en casa y salir a la calle solo cuando sea estrictamente necesario, siempre con mascarilla, en las zonas donde el humo de los incendios de la Sierra Oeste de Madrid y de la provincia de Ávila se hace notar. Los fuegos, que ya suman más de 25.000 hectáreas calcinadas, han forzado la evacuación o el confinamiento de unas 88.000 personas.
El Ayuntamiento de la capital ha reconocido un episodio de deterioro en la calidad del aire debido al aumento de partículas y otros contaminantes, algo que cualquiera puede notar solo con salir a la calle: el olor a quemado se mantiene y una neblina anaranjada cubre buena parte del cielo madrileño desde la noche del viernes.
Entre las medidas recomendadas figura mantener puertas y ventanas cerradas y, si se dispone de aire acondicionado, activar la opción de recirculación para no introducir aire del exterior.
Así lo explica Ana María Aldea Reyes, del grupo de incidentes con múltiples víctimas de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias. Ningún experto recomienda hacer deporte al aire libre en las zonas afectadas mientras dure el episodio.
En cuanto a las mascarillas, la indicación es utilizar modelos FFP2 o FFP3, no quirúrgicas. Según explica Juan Torres, jefe de Medicina Interna del Hospital Infanta Leonor de Vallecas, las mascarillas quirúrgicas que mucha gente lleva estos días apenas ofrecen protección frente al humo, aunque pueden servir de forma puntual si no hay otra alternativa y hay ceniza flotando en el ambiente.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha insistido en no permanecer al aire libre cerca de las zonas incendiadas, ya que los niveles de PM2,5 (partículas contaminantes de menos de 2,5 micras) superan con claridad los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Lo que dicen las estaciones de medición
Los datos consultados apuntan a un repunte notable de partículas PM2,5 y PM10 desde las once de la noche del viernes. Al mediodía de este sábado, 12 de las 14 estaciones de medición de la ciudad de Madrid marcaban niveles regulares o malos.
Fuera de la capital, la situación es más grave. En Collado Villalva, cerca del foco de los incendios, la concentración de PM2,5 llegó durante la noche a niveles calificados como muy desfavorables o incluso extremadamente desfavorables, el máximo de la escala que usa la Comunidad de Madrid. Estaciones de Pozuelo, Alcobendas y Algete registran valores similares.
La normativa europea no fija un límite horario para estas partículas, solo valores diarios, por lo que habrá que esperar a que remita el episodio para saber si se han superado oficialmente los umbrales en algunas estaciones.
Los médicos recomiendan además mantenerse bien hidratado, evitar el alcohol y las comidas copiosas, y acudir a los servicios de urgencia ante dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos persistente.
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica advierte de que el humo contiene partículas capaces de llegar a las zonas más profundas de los pulmones, con mayor riesgo para niños, mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Aldea Reyes añade un matiz importante: parte de las llamadas a emergencias corresponden a crisis de ansiedad que imitan síntomas respiratorios, por lo que el personal sanitario debe distinguir por teléfono entre una y otra situación antes de movilizar recursos.
Protección para trabajadores y familias afectadas en España
El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha activado los mecanismos de protección laboral previstos para quienes se ven afectados por los incendios en las distintas comunidades autónomas.
Las personas que no puedan llegar a su centro de trabajo, ya sea porque su vivienda ha sido evacuada o porque el transporte público se ha visto alterado, disponen de hasta cuatro días de permiso retribuido, en aplicación de los permisos climáticos recogidos en el Estatuto de los Trabajadores.
Las familias cuyas viviendas hayan resultado dañadas o evacuadas mantendrán esta protección hasta que se encuentre una solución habitacional estable. Las empresas con instalaciones o actividad afectadas pueden acogerse a los mecanismos de mantenimiento del empleo, incluidos los ERTE por fuerza mayor. Cualquiera de estas situaciones podrá acreditarse con posterioridad y por cualquier medio de prueba, según ha explicado el Ministerio.
Qué hacer si le ordenan evacuar o le sorprende el fuego
Ante la magnitud del episodio, conviene recordar las pautas básicas que difunden Protección Civil y la Delegación del Gobierno.
Si le ordenan evacuar, hágalo sin dudarlo. Antes de salir, cierre los suministros de la vivienda, así como puertas y ventanas, y deje abierto el acceso a la finca o al jardín para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.
Prepare una mochila con documentación, medicación y algo de dinero en efectivo, y utilice únicamente las rutas de evacuación señaladas, nunca un atajo por cuenta propia. No regrese a la zona afectada hasta que las autoridades lo autoricen expresamente.
Si el fuego le sorprende al aire libre, aléjese del frente por los laterales, en sentido contrario al viento, y busque si es posible una zona ya quemada, donde no queda combustible.
Evite barrancos y valles estrechos, porque el fuego sube mucho más rápido en pendiente. Un pañuelo húmedo sobre nariz y boca ayuda a filtrar el humo. Nunca se refugie en pozos o cuevas: el oxígeno se agota antes de lo esperado.
Si le atrapa dentro del coche, deténgase en un tramo sin vegetación, cierre puertas y ventanillas, apague la ventilación y encienda las luces para ser localizado. No acelere nunca hacia el humo ni hacia el fuego, y no abandone el vehículo de forma precipitada.
Si el fuego alcanza su ropa, no corra: túmbese en el suelo y ruede sobre sí mismo, o cúbrase con una manta. No intente retirar después la ropa quemada, podría estar adherida a la piel. Llame de inmediato al 112 y facilite la ubicación más exacta posible.
Y, sobre todo, evite lo que nunca ayuda: ignorar una orden de evacuación, volver a una zona desalojada sin autorización, detenerse a grabar el incendio en plena vía de escape o intentar apagarlo sin equipo ni la formación adecuada. Pedro Sánchez ya lo dijo esta mañana, el objetivo es salvar vidas.