Albares endurece su discurso en vísperas de la reunión de ministros del Interior de la UE: exige solidaridad, denuncia una "internacional reaccionaria" y rechaza las críticas a la gestión española de la crisis de Ceuta.
La crisis migratoria de Ceuta centrará el martes la reunión extraordinaria de ministros del Interior de la Unión Europea, a la que España acudirá para reclamar una respuesta común del bloque y responder a las críticas de varios socios comunitarios, encabezados por Italia y Dinamarca, tras la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos.
En vísperas del encuentro, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró en una entrevista con 'TVE' el lunes que España exigirá "solidaridad a todos los Estados de la Unión Europea" y advirtió de que quienes se nieguen a prestarla "trabajan contra Europa". El ministro insistió en que Ceuta y Melilla no son solo fronteras españolas, sino también fronteras exteriores de la Unión, por lo que la respuesta debe ser compartida.
Albares cargó especialmente contra Italia por sus críticas a la gestión española de la crisis y enmarcó esa posición dentro de lo que calificó como una "internacional reaccionaria" que, a su juicio, intenta aprovechar políticamente la inmigración para debilitar el proyecto europeo. El ministro respondió que "la integridad del espacio Schengen está absolutamente garantizada" y pidió poner fin a la "confusión interesada" sobre el funcionamiento del área de libre circulación.
El jefe de la diplomacia española también destacó la colaboración de Marruecos para contener el flujo migratorio hacia Ceuta y volvió a agradecer la cooperación de las autoridades marroquíes desde el inicio de la crisis. Al mismo tiempo, denunció la rápida difusión de informaciones falsas sobre la situación en la ciudad autónoma por parte de determinados sectores internacionales, a los que acusó de alimentar la desinformación en torno a la gestión de la frontera.
Tensiones entre socios por la mayor crisis migratoria en décadas
La reunión de Bruselas llega después de varios días de tensión entre Madrid y Roma, tras las propuestas del Gobierno italiano de endurecer las medidas contra España a raíz de la crisis de Ceuta, un episodio que ha reabierto el debate sobre la gestión de las fronteras exteriores y el reparto de responsabilidades en materia migratoria dentro de la UE.
Los ministros analizarán las consecuencias de la mayor crisis migratoria registrada en Ceuta en décadas, así como posibles medidas de apoyo a España y la coordinación de la respuesta europea ante futuras situaciones de presión en las fronteras exteriores del bloque.