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¿El 'Orbán rojo' o un visionario? La crisis de Ceuta pone en cuestión el perfil europeo de Sánchez

El presidente del Gobierno español Pedro Sánchez asiste a una sesión del Parlamento en Madrid, nueve de julio de 2025.
El presidente del Gobierno Pedro Sánchez asiste a una sesión del Parlamento en Madrid, nueve de julio de 2025. Derechos de autor  AP
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Por Angela Skujins & Maïa de la Baume
Publicado última actualización
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La crisis de Ceuta ha evidenciado la marginación de España en Europa, y analistas creen que los choques de Sánchez con la UE por seguridad, migración, China y Defensa refuerzan la imagen de un Madrid cada vez más aislado.

La indignación europea con España por la crisis de Ceuta se ha atenuado en apariencia, pero el episodio ha reavivado en Bruselas una cuestión más amplia, ¿se está convirtiendo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en lo que el eurodiputado danés Henrik Dahl ha definido como el 'Orbán rojo' de Europa, un dirigente de izquierdas cada vez más aislado de la corriente principal de la UE?

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Aunque el acierto de la etiqueta 'Orbán rojo' es discutible, la crisis de Ceuta se ha convertido en la señal más clara hasta ahora del creciente aislamiento de España y de Sánchez en el panorama político europeo.

"Al igual que Orbán, se le considera un elemento perturbador", afirmó Dahl, eurodiputado del Partido Popular Europeo, el mayor partido conservador del continente. "Sánchez no está en la misma sintonía que casi todos los demás y se le percibe como alguien que se aprovecha del resto y es muy negligente en cuestiones de seguridad".

A diferencia de Viktor Orbán, que ha utilizado su etapa como primer ministro de Hungría para bloquear programas de la UE, como paquetes de sanciones, ayudas financieras a Ucrania y otras medidas, Sánchez no ha vetado de forma sistemática la legislación europea.

Sin embargo, Dahl mencionó varias políticas que evidencian la divergencia de España respecto de los otros 26 líderes europeos, entre ellas la posición más moderada de Madrid hacia China, su rechazo a los nuevos objetivos de gasto en Defensa de la OTAN, su enfoque "humanitario" hacia la migración y el equilibrio entre el apoyo a Palestina y las críticas a Israel.

"En el tema de China, está en una posición completamente distinta a la de casi todos los demás", señaló Dahl sobre Sánchez, que puso a Pekín como ejemplo de una de las brechas. "Se le ve como alguien que sencillamente no entiende que China está convirtiendo la globalización en un arma".

España ya había pedido a Bruselas que "reconsiderara" los aranceles a los coches eléctricos chinos, lo que dejó al descubierto las divisiones en la forma en que el bloque se relaciona con Pekín en materia comercial.

El viaje del rey Felipe VI de España a la capital china en noviembre, la primera visita de este tipo en 18 años, también levantó ampollas en Bruselas, en un momento en que el bloque sigue buscando fórmulas para mantener el ritmo económico de la superpotencia.

"La OTAN es obviamente otro motivo de fricción, porque España es el único país que no ha aceptado el objetivo del cinco por ciento, y esto se percibe como poco constructivo", añadió Dahl.

Los datos sobre gasto en Defensa de la OTAN correspondientes a 2026 indican que España destinará en torno al dos por ciento de su PIB a Defensa este año. Países como Eslovenia y Croacia invertirán menos, e Italia solo alcanzará el dos coma uno por ciento.

Pero el principal punto de desencuentro entre España y el resto de Europa es la migración.

La crisis de Ceuta, en la que a finales de la semana pasada unas 72.000 personas procedentes de Marruecos accedieron al enclave español, ha cristalizado la preocupación de que las políticas de España la sitúan cada vez más en conflicto con sus socios europeos, pese a la creciente influencia del país en Bruselas bajo el mandato de Sánchez.

Varias personas caminan por una playa tras intentar cruzar desde la localidad marroquí de Fnideq, en el norte del país, hasta el enclave español de Ceuta, 31 de julio de 2026.
Varias personas caminan por una playa tras intentar cruzar desde la localidad marroquí de Fnideq, en el norte del país, hasta el enclave español de Ceuta, 31 de julio de 2026. AP

La reciente regularización de inmigrantes emprendida por Madrid ha agudizado las tensiones con sus socios europeos en materia de política migratoria, y los críticos la señalan como uno de los factores que explican las llegadas masivas a Ceuta.

El sábado, 22 jefes de Estado enviaron una carta conjunta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, para expresar su "grave preocupación" por el incidente y por las políticas migratorias de Sánchez.

"Reconocemos que la reciente sentencia del Tribunal Supremo español se ha utilizado para desencadenar este ataque y abusar de nuestro sistema de migración y asilo", decía la carta.

"Tenemos el deber de disuadir de forma efectiva y combatir sin tregua la migración ilegal, coordinando nuestra acción, reforzando nuestras fronteras exteriores y revisando todas las políticas que puedan actuar como factor de atracción, como la regularización de un número muy elevado de inmigrantes irregulares".

Como apuntó Dahl, si 22 de los 27 líderes de la UE firmaron una carta para expresar su frustración, no estaban defendiendo una posición minoritaria, sino que representaban a la mayoría.

Un diplomático de la UE explicó a 'Euronews' que buena parte de la indignación obedecía a la necesidad de apaciguar a los propios electorados de los líderes. Al menos media docena de los firmantes de la carta afrontan elecciones nacionales en 2027.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asiste a la inauguración de la torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona, España, 10 de junio de 2026.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asiste a la inauguración de la torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona, España, 10 de junio de 2026. AP

"El hecho de que esté aislado es una realidad", afirmó la economista española Alicia García-Herrero, que también asesora al Gobierno en Madrid. "Creo que Sánchez se ha sentido aislado desde hace mucho tiempo".

García-Herrero señaló que la rapidez con la que se redactó esta carta, y fue firmada por 22 líderes, demuestra que los dirigentes ya albergaban determinadas reservas hacia Sánchez por otras políticas. "Esta carta le ha explotado directamente en la cara", dijo.

García-Herrero cree que la posible falta de unidad, y un mayor aislamiento para España, podrían hacerse visibles en la próxima cumbre del Consejo Europeo, en octubre. Pero la ira dirigida contra Sánchez podría, en realidad, espolearle. "Si se siente aislado, puede pensar que no tiene nada que perder", aseguró.

Está previsto que la migración domine la agenda de la cumbre, y se espera que los líderes europeos acuerden una nueva línea de actuación para abordar el problema.

Sin embargo, otros rechazan la idea de que España esté aislada en Europa y sostienen que el país sigue siendo un contrapeso esencial en un continente que se ha desplazado cada vez más hacia la derecha.

El vicepresidente del Parlamento Europeo, Javi López, eurodiputado español del grupo Socialistas y Demócratas, negó de forma tajante que el presidente del Gobierno español sea 'el Orbán rojo' y calificó la comparación de "demencial".

"Somos una parte importante para asegurar y garantizar el equilibrio político en Bruselas", afirmó. "Sin nosotros, se produciría un colapso de las instituciones europeas".

López insistió en que Sánchez defiende la unidad europea y el orden basado en normas, y es "el más importante" de los líderes del centroizquierda europeo.

También recordó que el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y otros altos cargos de la Comisión Europea, como la vicepresidenta ejecutiva Teresa Ribera, proceden de la izquierda del espectro político.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en el Consejo Europeo, 23 de octubre de 2026.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en el Consejo Europeo, 23 de octubre de 2026. European Council

Para López, España no está aislada, sino que va por delante en políticas que a menudo acaban recibiendo un apoyo más amplio en Europa. Señaló cómo Madrid se ha distinguido en Europa por sus críticas a la política exterior de Estados Unidos, a la guerra entre Israel y Hamás y a la represión de las protestas antigubernamentales en Irán.

"Fuimos los primeros en decir que lo que está ocurriendo en Irán es una clara violación del derecho internacional", afirmó. "Tras meses diciendo que Europa estaba pagando la factura energética, económica y geopolítica de esta guerra iniciada por Estados Unidos, cada vez más gente nos defiende".

"Y ahora tenemos una mayoría en el Consejo que pide la suspensión de partes del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel".

Como dijo el propio Sánchez en marzo, en un mitin del Partido Socialista Obrero Español en la ciudad de Soria, "No estamos solos. Somos los primeros".

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