Un equipo español de tres centros del CSIC ha patentado una composición que elimina el moho de paredes y techos y mantiene su efecto antifúngico durante al menos 30 días. Se probó en viviendas de Valencia afectadas por las inundaciones de octubre de 2024.
Las inundaciones que provocó la DANA de octubre de 2024 en Valencia dejaron, entre otras muchas consecuencias, miles de viviendas con humedad y con moho creciendo en paredes, techos y suelos. Ante esta situación, un equipo formado por personal investigador de tres centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha desarrollado y patentado una nueva composición antifúngica.
En el trabajo participaron el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas, el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. La fórmula combina alcoholes con un compuesto antimicrobiano en una mezcla que, según los responsables del proyecto, resulta más sencilla de fabricar y más económica que otras opciones ya presentes en el mercado.
El tratamiento se pensó, en un primer momento, para la limpieza y descontaminación de viviendas y garajes afectados por la DANA, aunque su uso no se limita a ese contexto: puede aplicarse en cualquier superficie con humedad y proliferación de hongos.
Félix Antonio López Gómez, investigador del CENIM-CSIC, explica que la combinación de dos alcoholes y una sal de amonio cuaternario ofrece una acción antifúngica eficaz y prolongada en el tiempo, con un número reducido de componentes. La aplicación se realiza mediante pulverización sobre la superficie y, después, se retira el material desprendido con una bayeta. La cantidad necesaria varía según el grado de contaminación, aunque en los ensayos las dosis se movieron entre 10 y 50 mililitros por metro cuadrado.
Ensayos en viviendas y garajes valencianos
La eficacia de la composición se comprobó directamente en viviendas y garajes dañados por las inundaciones de octubre de 2024 en la provincia de Valencia, donde la humedad favoreció la aparición masiva de moho sobre yeso, cemento y escayola, entre otros materiales.
Además de constatar que las manchas desaparecían a simple vista, el equipo realizó pruebas frente a quince especies distintas de hongos filamentosos, aisladas en estas mismas viviendas por personal del grupo de Fisiología, Patología y Biotecnología Postcosecha del IATA-CSIC. Entre ellas figuraban especies de Aspergillus, Penicillium, Fusarium, Alternaria, Cladosporium y Mucor, hongos capaces de deteriorar materiales de construcción y de producir micotoxinas, además de provocar problemas de salud como alergias respiratorias e infecciones.
Ana Rosa Ballester, investigadora del IATA-CSIC, señala que los hongos que aparecen tras una inundación no solo deterioran paredes y techos, sino que también pueden suponer un riesgo para quienes vuelven a habitar esos espacios, de ahí la importancia de contar con tratamientos eficaces y duraderos.
Los resultados de los ensayos mostraron que la formulación, aplicada sin diluir, inhibe por completo la formación de esporas, y que incluso a concentraciones bajas reduce de forma notable su desarrollo. En 14 de las 15 especies estudiadas, el crecimiento del micelio se redujo en más de un 80%.
Menos ingredientes y menor coste
El equipo comparó también su formulación con dos productos comerciales empleados habitualmente en la limpieza de superficies. Uno de ellos, basado principalmente en alcohol isopropílico, apenas logró eliminar el moho. El segundo alcanzó una eficacia parecida a la del producto del CSIC, pero con un coste considerablemente más alto.
Frente a estas alternativas, la composición patentada utiliza menos ingredientes y prescinde de las nanopartículas metálicas, que encarecen el producto y pueden generar problemas en determinadas aplicaciones. Esto facilita su fabricación y abre la puerta a un uso más extendido en tareas de limpieza tras episodios de inundaciones o en edificios con humedades persistentes.
Para Eloy Asensio, investigador del IETcc, esta patente muestra cómo la colaboración entre distintas disciplinas puede traducirse en soluciones prácticas ante situaciones críticas. El objetivo del equipo, señala, es que este conocimiento se convierta en una herramienta útil para la recuperación de viviendas y edificios afectados por inundaciones.