El ciudadano serbio Ljubisa Karović estuvo a punto de ser absorbido de cabeza por la ventanilla rota, pero se salvó cuando otros pasajeros, entre ellos su esposa, lo sujetaron.
Restos de un ventilador de motor roto rompieron una ventanilla de un avión de Ryanair poco después de despegar de Grecia el mes pasado, según un informe preliminar sobre el incidente, en el que un pasajero fue parcialmente succionado hacia el exterior por la abertura.
El vuelo cubría la ruta entre Salónica y Memmingen, en Alemania, cuando la aeronave "experimentó un fallo por desprendimiento de una pala del ventilador en el motor número dos (derecho) durante el ascenso", indicó el informe de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB).
"Fragmentos del motor perforaron el fuselaje y la cabina se despresurizó", añadió. "La tripulación decidió regresar a SKG, donde efectuó un aterrizaje sin incidentes".
En el momento del incidente viajaban a bordo dos pilotos, cuatro auxiliares de vuelo y 149 pasajeros. La NTSB señaló que un pasajero sufrió heridas graves.
En un comunicado emitido entonces, Ryanair afirmó que el vuelo regresó a Salónica cuando "una ventanilla de pasajero se desprendió en pleno vuelo".
La aerolínea indicó que el avión "aterrizó con normalidad" y que los pasajeros se dirigieron a la terminal antes de que se organizara un servicio de sustitución.
El ciudadano serbio Ljubisa Karović estuvo a punto de ser succionado de cabeza por la ventanilla rota, pero se salvó gracias a que otros pasajeros le sujetaron.
En declaraciones al medio serbio Nova en aquel momento, su esposa, Svetlana Grković, explicó: "La presión sacó a Ljubiša, por suerte estaba sujeto con el cinturón, pero la mitad de su cuerpo sobresalía del avión". "Reaccioné de inmediato y le agarré las piernas. Pensé: 'Si vamos a morir, vamos a morir juntos'. Fue horrible", añadió.
Según la NTSB, una semana después del incidente las autoridades griegas le delegaron "en su totalidad" la investigación.
Por el momento, la investigación ha determinado que las palas del motor se sometieron a inspecciones ultrasónicas tan recientemente como en mayo, "sin que se detectara ninguna anomalía".
También se ha comprobado que las tripulaciones habían informado de cuatro posibles impactos con aves en el mismo motor en los 12 meses previos al incidente de Salónica.
Aunque en las posteriores revisiones de mantenimiento no se registraron daños, se señaló que "supuestamente se encontraron restos de aves en dos de los casos". La investigación sigue en curso.