Marcos Rodríguez Pantoja pasó más de una década prácticamente aislado en Sierra Morena. Fallecido el pasado 15 de agosto a los 80 años, sostuvo siempre que había sido más feliz entre animales que tras regresar a la sociedad.
Marcos Rodríguez Pantoja, conocido como el 'niño lobo de Sierra Morena', murió el pasado 15 de agosto a los 80 años en Ourense, provincia en la que había encontrado su hogar durante las últimas décadas. Su historia se hizo conocida por haber pasado buena parte de su infancia y adolescencia prácticamente aislado de otros seres humanos en Sierra Morena y en estrecho contacto con animales salvajes.
Nacido en Añora, en la provincia de Córdoba, en 1946, Rodríguez tuvo una infancia marcada por la pobreza y los malos tratos. Según 'RTVE', su madrastra lo maltrataba y su padre lo entregó por dinero a un cabrero cuando todavía era un niño.
El cabrero con el que comenzó a vivir en Sierra Morena se convirtió durante un tiempo en su principal referencia y le enseñó a desenvolverse en la montaña y a aprovechar sus recursos. Tras la muerte del hombre, Marcos quedó solo en la sierra.
Más de una década aislado en Sierra Morena
Rodríguez permaneció en Sierra Morena hasta 1965, cuando fue localizado por la Guardia Civil con unos 19 años, más de una década prácticamente apartado del contacto humano estable. Durante el resto de su vida contó que había aprendido a reconocer e imitar numerosos sonidos de animales y que estableció una relación especialmente estrecha con los lobos.
En una entrevista recuperada por 'RTVE', Rodríguez relató que, cuando quería cazar un ciervo, llamaba mediante aullidos a los lobos, a los que describía como sus "padres", y que estos empujaban a los animales hacia la zona donde él esperaba. También aseguró que huía o se escondía cuando escuchaba voces humanas en la montaña.
Algunos de estos episodios proceden de los recuerdos que Marcos relató décadas después y no pueden comprobarse de manera independiente. El propio director Gerardo Olivares, que llevó su historia al cine, reconoció que algunos pasajes podían contener elementos fabulados, aunque consideraba indiscutible el prolongado aislamiento que sufrió durante su infancia y adolescencia.
El difícil regreso a la sociedad
La Guardia Civil lo encontró en 1965. Su regreso a una vida convencional fue difícil y, según quienes lo conocieron, nunca terminó de sentirse completamente cómodo dentro de la sociedad.
Rodríguez sostuvo durante años que había sido más feliz en la sierra que después de regresar a la civilización. "Yo estaba muy bien, yo no sabía lo que era el dinero pero la comida no me faltaba", contó en 2010 a 'Informe Semanal', durante una visita a su localidad natal.
Personas de su entorno lo describieron posteriormente como alguien "ingenuo", con cierto carácter infantil y con dificultades para desenvolverse en determinados aspectos de la vida cotidiana. También mantenía una relación especialmente estrecha con los animales.
Tras abandonar Sierra Morena, Rodríguez pasó por distintos lugares y empleos mientras intentaba adaptarse a una sociedad cuyas normas prácticamente desconocía. Con el tiempo, comenzó a contar públicamente su experiencia, especialmente en encuentros con niños, con el objetivo de fomentar una relación más cercana con la naturaleza y los animales.
"Acariciad más a vuestras mascotas, que las maquinitas solo se enchufan, y las mascotas piden cariño", decía en sus charlas.
Su historia fue estudiada por un antropólogo y llevada al cine
El caso de Rodríguez despertó también el interés académico. El antropólogo y escritor Gabriel Janer Manila lo entrevistó entre noviembre de 1975 y abril de 1976 para estudiar su proceso de integración en la sociedad.
Janer dedicó posteriormente su tesis doctoral a la problemática educativa de los llamados niños salvajes, utilizando el caso de Marcos como objeto principal de estudio. La tesis fue defendida en 1978 y publicada al año siguiente con el título 'La problemàtica educativa dels infants selvàtics: el cas de Marcos'.
Décadas después, Janer transformó aquel material en la novela 'He jugado con lobos', basada en la historia que Marcos le había relatado.
Su vida también llegó al cine. En 2010 se estrenó 'Entrelobos', dirigida por Gerardo Olivares y protagonizada, entre otros, por Juan José Ballesta y Manuel Camacho. La película está inspirada en los años que Rodríguez pasó en Sierra Morena y contó con la participación del propio Marcos durante el proyecto.
Más de dos décadas en Galicia
Rodríguez terminó estableciéndose en Rante, una pequeña localidad del municipio ourensano de San Cibrao das Viñas. Tras su muerte, el Ayuntamiento de San Cibrao das Viñas recordó el vínculo que había establecido con la localidad durante sus últimos años.
"Marcos llegó a Rante con una historia que el mundo conocía. Se va dejando aquí una historia que también forma parte de la nuestra", escribió el consistorio en redes sociales. Marcos Rodríguez Pantoja murió el sábado 15 de agosto, durante las fiestas patronales de Rante. Sus amigos pudieron despedirse de él al día siguiente. Tenía 80 años.